Ya hubo 4 incendios en 2026. Choferes y opositores alertan que faltan 200 coches para el inicio de clases.
El sistema de transporte urbano atraviesa un colapso operativo bajo la administración del intendente Daniel Passerini. La falta de mantenimiento derivó en una serie de incendios de unidades que ponen en riesgo la vida de los pasajeros. El último episodio ocurrió en barrio Comunidad Renault, donde un coche de la empresa SiBus fue consumido por las llamas.
Choferes y la oposición alertan que el servicio no podrá afrontar la demanda del inicio del ciclo lectivo. Estiman que apenas hay 600 coches operativos cuando se necesitan 800 para cubrir la temporada alta escolar. La escasez de flota amenaza con dejar a pie a miles de estudiantes y trabajadores en las próximas semanas.
El municipio intenta minimizar la gravedad del asunto hablando de una supuesta “recuperación gradual” del sistema. Sin embargo, la realidad de las calles muestra colectivos que se quedan tirados por fallas mecánicas básicas. Passerini no logra garantizar un servicio esencial y seguro tras dos años de improvisación permanente.
Unidades peligrosas y desidia estatal
La concejala Elisa Caffaratti denunció que ya son 4 los colectivos incendiados en lo que va del año 2026. “Un colectivo no se prende fuego por casualidad, es resultado de la improvisación”, sentenció la edil radical. La falta de inversión convierte a las unidades en verdaderas trampas mortales para los usuarios del sistema.
El Frente Cívico presentó un pedido de informes sobre la empresa FAM tras detectar que 40 unidades fallaron la ITV. Los ediles exigen saber cuántos vehículos circulan sin las condiciones técnicas mínimas de seguridad exigidas. Existe la sospecha de que el municipio hace la vista gorda ante las irregularidades de las prestatarias amigas.
Pablo Farías, de la UTA, confirmó que las empresas solo realizan reparaciones cuando los coches ya se rompieron. Explicó que la grasa acumulada en los chasis y el calor generan el escenario propicio para los siniestros ígneos. “Con este panorama no veo un buen inicio de año escolar”, advirtió el dirigente gremial.
La excusa de los subsidios y el relato
El gobierno de Passerini insiste en culpar a la quita de subsidios nacionales por el evidente colapso operativo. Utilizan el discurso del “Estado presente” para justificar un servicio deficiente que castiga a los ciudadanos. Mientras tanto, los vecinos viajan en unidades que no frenan, no tienen aire acondicionado y se incendian.
La respuesta oficial califica los siniestros como hechos que “no alteran el rumbo general del sistema”. Esta insensibilidad ante el peligro real demuestra la desconexión total de la gestión con los problemas cotidianos. El transporte de Córdoba necesita inversión privada y control técnico, no más excusas políticas del estatismo.
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