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Córdoba a la deriva: okupas lanzan piedras en pleno centro desde un edificio frenado por la burocracia estatal

Una mujer atacó a los vecinos desde el 7° piso. La obra está frenada desde 2012 por una traba municipal absurda.

La  inseguridad en el centro de Córdoba escaló a niveles insólitos en el edificio abandonado  conocido como “La Mole”. Una okupa arrojó piedras desde un séptimo piso y amenazó de muerte a los transeúntes y policías. El ataque generó pánico en la esquina de Boulevard San Juan y San José de Calasanz.

Los vecinos grabaron la secuencia donde la agresora gritaba “ya bajo y te mato”  ante la inacción de las fuerzas de seguridad. El inmueble se convirtió en un aguantadero de delincuentes  que aterrorizan diariamente al barrio Observatorio. Lo que debía ser un desarrollo inmobiliario de calidad terminó siendo una villa miseria en altura por desidia municipal.

El capricho de Planeamiento Urbano

La Municipalidad clausuró la obra en 2012 bajo el argumento burocrático de que la torre excedía en 2 metros la altura permitida. La realidad es que el desarrollador buscó calidad y dio 30 cm más de altura a los techos de cada piso. No construyó más metros cuadrados, sino departamentos más espaciosos y habitables.

Los desarrolladores del proyecto intentaron hacer un proyecto icónico con balcones curvos inspirado en las tendencias del primer mundo. Sin embargo, los burócratas de planeamiento urbano se ensañaron con la obra y rechazaron la propuesta. En lugar de permitir la finalización del edificio, el Estado condenó a la zona a la decadencia total.

El rechazo ideológico a la iniciativa privada derivó en la usurpación actual por parte de marginales y naranjitas. Si el municipio hubiera aceptado la regularización, hoy habría 117 departamentos habitados legalmente. La rigidez estatal prefirió tener una ruina peligrosa  antes que una inversión exitosa.

Un Código de Edificación obsoleto que frena el progreso

La normativa vigente asfixia a los inversores que intentan elevar los estándares constructivos de la ciudad de Córdoba.  Mientras el Estado  impide terminar edificios de calidad por tecnicismos, permite que se llenen de okupas. El resultado es una estructura de 18 pisos que hoy funciona como una trampa mortal para los vecinos.

Los habitantes del sector denuncian que a partir de las 19 horas es imposible circular por la zona debido a los robos. La “solución” de  la clausura municipal solo trajo inseguridad, suciedad y desvalorización de las propiedades aledañas. Es la consecuencia directa de un modelo que castiga al que produce y protege al que usurpa.

Derechadiario.com