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Villa Yacanto: nepotismo, tasas ilegales y persecución política

El intendente Moiso echó a 20 funcionarios y nombró a su padre. La Justicia frenó la arbitrariedad contra un opositor.

La gestión de Fernando Moiso en Villa Yacanto  muestra una brecha evidente entre el discurso de campaña y la realidad administrativa.  El intendente llegó prometiendo libertad, pero ejerce el poder con nepotismo y desorden interno. En apenas 2 años de gobierno, casi 20 funcionarios dejaron sus cargos por la falta de rumbo claro.

La falta de equipos técnicos se intentó suplir con la designación de su propio padre como Secretario de Coordinación. Esta decisión expone una visión patrimonial del Estado  que rechaza el mérito profesional y técnico. No existe hoy un gabinete idóneo para administrar el municipio de manera eficiente.

El sector privado sufre la presión de un Estado que inventa trabas burocráticas para recaudar más recursos. El municipio exige estar al día con la Tasa a la Propiedad  para otorgar habilitaciones comerciales a los emprendedores. Esta medida coercitiva  no tiene respaldo de ninguna ordenanza vigente y asfixia la actividad económica.

El caso emblemático del concejal Juan

La intolerancia ante el control interno tuvo su episodio más grave con la exclusión del concejal electo Sebastián Juan. El oficialismo avanzó en su remoción sin que mediara ninguna condena judicial ni falta administrativa real. El edil incomodaba a la gestión por su formación jurídica y su rol de auditor de las cuentas.

La Cámara de Apelaciones de Río Tercero  intervino para poner un límite técnico a la arbitrariedad del cuerpo legislativo. El tribunal rechazó el planteo de incompetencia del Concejo y habilitó el control judicial de lo actuado. Las garantías constitucionales básicas  no pueden ser vulneradas por mayorías políticas circunstanciales.

Burocracia contra la participación vecinal

El Concejo Deliberante  aprobó requisitos burocráticos excesivos  que vaciaron de contenido las audiencias públicas obligatorias. La última discusión tarifaria  contó con la presencia de apenas 6 vecinos debido a estas nuevas trabas administrativas. Lejos de la transparencia, se busca gobernar a espaldas de los contribuyentes  que pagan las tasas.

El intendente traicionó el mandato de cambio al replicar las viejas prácticas de la política tradicional que prometió erradicar. Los vecinos  de Yacanto exigen que se respete la institucionalidad y se termine con el Estado arbitrario.

Moiso traicionó el mandato de cambio de sus votantes  al replicar los peores vicios de la casta política. El pueblo de Yacanto exige institucionalidad y el fin de los atropellos del Estado municipal.

Derechadiario.com