La joven argentina sigue detenida con arresto domiciliario en Río de Janreiro. La justicia brasileña rechazó su pedido para regresar al país.
La abogada Carla Junqueira, que representa a Agostina Páez, la argentina acusada de racismo en Brasil, reclamó la intervención diplómatica de autoridades argentinas en el caso.
La defensa advirtió que la posibilidad de que la joven enfrente la causa en su país depende de gestiones diplomáticas del Gobierno argentino, aunque aclaró que su regreso excede el ámbito estrictamente judicial.
“Lo que me parece que está faltando en este caso es una movida un poco más contundente del Gobierno de Argentina. La posibilidad de responder el proceso en Argentina no es un derecho, es un movimiento mucho más diplomático que jurídico, y solo con asistencia consular no alcanza”, afirmó la letrada.
Mientras tanto, Páez permanece con prisión domiciliaria en Río de Janeiro, bajo monitoreo electrónico. La defensa solicitó que el proceso judicial continúe en la Argentina para que la acusada pueda esperar allí el juicio, pero las autoridades brasileñas rechazaron esa posibilidad.
Junqueira explicó que el juez del caso aún no adoptó una resolución definitiva sobre el pedido de traslado. Sin embargo, la Fiscalía Estadual de Río de Janeiro ya expresó su oposición a la medida, lo que complica las chances de que prospere la solicitud.
“Por ahora no hay una decisión sobre este pedido. Lo que hay es una opinión de la fiscalía”, señaló la abogada.
La estrategia de la defensa se apoya en tratados internacionales que contemplan la posibilidad de que un ciudadano enfrente un proceso judicial en su país de origen. No obstante, Junqueira remarcó que esa alternativa queda sujeta a la discrecionalidad del juez y suele estar condicionada por la posición del Ministerio Público.
Entre los argumentos presentados, la defensa sostuvo que Páez atraviesa una situación económica compleja y que el riesgo de fuga es bajo, factores que -según consideran- deberían ser evaluados para habilitar el traslado.
Aun así, la abogada advirtió que la vía judicial presenta pocas probabilidades de éxito si no existe una gestión diplomática más activa. En ese sentido, aseguró que se incorporó a la causa para reforzar esa estrategia y promover gestiones institucionales entre ambos países.
“Solo mediante una intervención más firme del Gobierno argentino podría modificarse el escenario actual”, agregó.
Por otro lado, aseguró que su cliente sufrió violencia por parte de agentes policiales brasileños al momento de su detención, antes de que el caso pasara al ámbito judicial.
Cronica.com

























