Buscan a un hombre de nacionalidad polaca por el asesinato de una mujer en Córdoba
La víctima fue encontrada muerta el miércoles 15 de julio en un departamento en el barrio Nueva Córdoba.
Tras el femicidio de Luciana Daniel Ojeda, de 36 años, la Justicia cordobesa busca a su pareja, un hombre de nacionalidad polaca que está acusado por el crimen, identificado como Jan Lu Korzeniecki, de 45 años. Tiene una orden de captura internacional.
Los investigadores informaron que la mujer fue encontrada muertael pasado miércoles 15 de julio, cerca de las 6, en un departamento ubicado sobre la calle Ituzaingó al 600, en el barrio Nueva Córdoba. En el lugar también estaba su hija de 5 años, que luego quedó al cuidado de la familia materna.
La causa llegó a la fiscalía especializada tras la denuncia de los familiares de la víctima, quienes desde un primer momento pidieron que se investigara a la pareja de la mujer.
Ante esto, el fiscal Gonzalo Berrotarán Romano imputó a Korzeniecki por el delito de homicidio agravado por el vínculo en contexto de violencia de género.
Investigación
Según medios locales, Korzeniecki mantenía una relación con Luciana desde hacía meses y llegó desde Europa unos diez días antes de su muerte. La pareja se instaló temporalmente en el departamento donde ocurrió el hecho y tenía previsto mudarse a la zona de Argüello.
Según la denuncia familiar, el hombre escapó tras del hecho y desde entonces no volvió a ser visto. La investigación sigue para determinar qué ocurrió dentro del departamento y dar con el paradero del acusado.
En los últimos días se conoció el resultado de la autopsia, que determinó que Ojeda murió por un paro cardiogénico provocado por un fuerte golpe en la zona del pecho.
La mujer contaba con un botón antipánico por una denuncia previa contra su ex marido, quien permanece detenido en la cárcel de Bouwer.
Testimonio de la familia
Claudia, la hermana de la víctima, aseguró que nunca estuvo de acuerdo con la relación, aunque siempre intentó acompañarla.
“Yo no estaba de acuerdo, pero le dije que la iba a acompañar y que no la iba a desamparar en ningún momento”, contó al medio Cadena 3.
De acuerdo a lo que relató, se conocieron a través de redes sociales y, con el paso del tiempo, el hombre viajó desde Europa para conocer personalmente a Ojeda. La familia tuvo contacto con él cuando regresó por tercera vez a Córdoba.
Claudia, asimismo, recordó un episodio que despertó su preocupación: durante una discusión, el acusado rompió el teléfono celular de Luciana y destrozó distintos objetos del departamento.
“Se puso celoso, le destruyó el teléfono y todas las cosas que tenía”, señaló y luego reveló que pocos días antes del crimen, su hermana le había dicho que tenía decidido terminar la relación. “Me dijo: ‘No va más, yo quiero estar tranquila'”, afirmó.
El último contacto entre ambas fue el lunes previo al hallazgo del cuerpo. “La vi, estaba con mangas largas porque hacía frío. Me dijo que estaba bien, que me quedara tranquila. Pero no estaba nada bien”, lamentó.
Claudia sostuvo que Luciana atravesaba una relación atravesada por el control y la violencia psicológica: “La veía muy afligida, muy perturbada con esta relación que era muy de idas y vueltas. Claramente era una persona violenta, que quería dominar y controlar todas las situaciones de la vida de ella”.
Por último, exigió que el acusado sea localizado y cumpla su condena: “No voy a descansar hasta saber que él está detenido y haya justicia para mi hermana”.
Cronica.com
