Carrió alertó por la reforma de la Ley de Tierras: “Compromete la soberanía nacional”
La líder de la Coalición Cívica cuestionó las modificaciones que propone el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que está previsto se trate este jueves en el Senado.
A través de un comunicado realizado junto a referentes de la asociación civil Voces por la Cultura, la Justicia y la Paz, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, alertó sobre la reforma de la Ley de Tierras y afirmó que el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que está previsto se trate este jueves en el Senado, “compromete la soberanía nacional”.
“Los argentinos perdemos la tierra, perdemos el agua, perdemos la dignidad. La reforma de la Ley de Tierras frente a un nuevo feudalismo tecnológico”, arranca el documento, en referencia a la iniciativa impulsada por el Gobierno que, entre sus principales puntos, avanza con profundas modificaciones a la Ley 26.737.
En tal sentido, los firmantes señalan que “la reforma de la Ley de Tierras impulsada por el Gobierno nacional constituye una entrega de poder sobre el territorio argentino. Al remover límites sustanciales a la adquisición de tierras por parte de personas físicas y jurídicas extranjeras, y al trasladar al Poder Ejecutivo Nacional y a los gobernadores, decisiones estratégicas sobre la adquisición de tierras por parte de Estados extranjeros, el proyecto compromete la soberanía nacional, el control sobre el agua, los recursos naturales y las zonas estratégicas del país”.
“Quienes acompañen esta reforma incurren en una conducta que el artículo 29 de la Constitución Nacional califica como traición a la patria; sus actos llevan consigo una nulidad insanable”, se aseveró en el texto encabezado por Carrió y otros dirigentes de su partido, aunque no fue suscripto por los dos diputados nacionales que representan a esta fuerza.
Además, denuncian que “Javier Milei quiere que la Argentina sea territorio de ensayo para grandes empresas tecnológicas y poderes privados globales que buscan sustituir reglas públicas por reglas privadas. En ese modelo, la libertad deja de ser una garantía de los ciudadanos frente al poder y pasa a convertirse en privilegio de quienes concentran datos, infraestructura, financiamiento y territorio”.
“La reforma debe leerse junto con otras iniciativas que debilitan la capacidad regulatoria del Estado, flexibilizan controles societarios, que permiten ley y jurisdicción extranjera y sociedades automatizadas”, advirtieron los firmantes.
Y recordaron que “los argentinos conocemos los costos de la mala regulación: burocracia inútil, privilegios, discrecionalidad, corrupción y captura del Estado. Por eso el Estado debe estar limitado por la Constitución, la división de poderes, la justicia independiente, la transparencia y la rendición de cuentas. Pero el poder privado también puede concentrarse, capturar decisiones públicas e imponer reglas de hecho sin control democrático”.
“Estamos entrando en una nueva era histórica. Las nuevas tecnologías pueden abrir oportunidades extraordinarias para la Argentina y para el mundo. La pregunta central es bajo qué reglas y con qué controles democráticos nos incorporamos a esa transformación”, concluye el comunicado.
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