Mapuches atacaron a corredores a rebencazos y denunciaron que se encontraban en “territorio comunitario”
Integrantes de la comunidad Lof Leufuche atacaron a corredores y luego presentaron una denuncia ante la Justicia, al sostener que el recorrido se desarrolló sobre tierras que consideran “comunitarios”
El respeto a las normas de convivencia enfrentó un nuevo y violento desafío el pasado domingo al mediodía en las cercanías de General Roca. En el marco de la 17ª edición de la prestigiosa carrera de trail Doble Apolo, un grupo de jinetes vinculados a la comunidad Lof Leufuche protagonizó una emboscada contra los deportistas, demostrando un desprecio absoluto por la integridad ajena.
La agresión no fue casual: los atacantes cortaron el paso y quitaron las cintas de demarcación del circuito antes de iniciar la ofensiva con rebenques y boleadoras. Los detalles de la agresión son escalofriantes y revelan la peligrosidad de estos grupos radicalizados. Uno de los corredores atacados relató:
“Me pegaron con boleadoras en la cabeza y me rompieron la remera”. Por su parte, el competidor Fernando Castro denunció la recurrencia de estos actos, señalando que “es una situación de violencia que se viene dando desde hace mucho tiempo”, una realidad que la desidia de gestiones anteriores permitió escalar.
En una maniobra de audacia judicial que busca invertir los roles de victimario y víctima, la Lof Leufuche se presentó este lunes ante el Ministerio Público Fiscal para denunciar a los organizadores y al Municipio de General Roca. La presentación, radicada en la Fiscalía Nº 1, alega presuntos delitos de “turbación de la posesión, destrucción de sitios arqueológicos e incumplimiento del derecho a la consulta previa”, ignorando deliberadamente el ataque físico perpetrado contra los corredores.
Según el escrito, los activistas responsabilizan a las autoridades por “violaciones sistemáticas a un territorio comunitario indígena”, una figura jurídica que suelen utilizar para bloquear el acceso a tierras públicas.
Sin embargo, la respuesta oficial fue contundente en defensa del espacio público y la legalidad. La secretaria de Producción de la municipalidad, Florencia Ghirardelli, aclaró que el evento se realizó dentro de un Área Protegida Municipal (APM). La funcionaria fue enfática al sostener que:
“Es un área de uso recreativo a la que pueden asistir libremente no sólo deportistas, sino también familias y vecinos para realizar actividades al aire libre”. Además, confirmó que el organizador cumplió con todos los pasos legales: presentó el croquis del recorrido, obtuvo la autorización de guardias ambientales y coordinó con organismos provinciales.
La organización de la Doble Apolo también desmintió cualquier tipo de irregularidad, reafirmando que contaban con todos los permisos necesarios, incluyendo el aval de Vialidad Rionegrina para cortes en la Ruta 6 y la autorización del propietario del campo lindero.
Pese a que colaboradores recorrieron el circuito media hora antes de la largada para reinstalar la señalización vandalizada, la violencia de la comunidad no pudo ser evitada.
Finalmente, la contracrítica hacia los argumentos de la Lof Leufuche es ineludible. Este grupo de apenas siete familias pretende paralizar una competencia que se desarrolla hace 18 años, alegando que el paso de los atletas por el frente de sus “rucas” espanta a sus vacas, las cuales, según dicen, “caen por las bardas”.
Incluso sostuvieron que su vocera intentó imponer condiciones el día previo a la carrera, pretendiendo ejercer un derecho de veto sobre tierras que el municipio ratifica como públicas. Este tipo de bloqueos ideológicos son los que el nuevo modelo de país busca erradicar para garantizar que ningún interés minoritario esté por encima de la libertad de los argentinos.
Derechadiario.com
