El hermano del adolescente, desaparecido en 1984, se refirió a los dichos de un testigo, quien “puso en la mira” a un ex compañero de escuela. Además, volvió a pedir justicia y aseguró que se está asesorando con un equipo legal para que los crímenes de desaparecidos no queden impunes. Más detalles, en la nota.
En las últimas horas, la familia de Diego Fernández, el adolescente desaparecido en 1984, en la vivienda contigua a la que habitó Gustavo Cerati del barrio de Coghlan, volvió a pedir justicia por el joven. En ese sentido, Javier Fernández Lima aseguró que busca justicia por su hermano y habló sobre el testigo que puso en la mira a un excompañero de colegio de la víctima.
En esa línea, señaló que Cristian Graf, el compañero de colegio que vivía en el chalet donde, 41 años después, hallaron los restos óseos. Hoy es el apuntado como principal sospechoso. “En esa casa vivían cuatro personas, lo que pasa es que este (Cristian Graf) era compañero de Diego. Ahora están declarando todos los compañeros de Diego del secundario, que eran amigos de él, y ahí corroboraron que Graf iba al colegio ese, y por eso Diego estaba ahí (en la casa)”, expresó Javier en una nota con TN.
Y continúó: ““No tengo el recuerdo de que Diego me contara de Cristian. Es más, no conozco hoy a ningún compañero del secundario, sé que están declarando todos porque me dijo el fiscal”.
En tanto, dio detalles del hallazgo. “Lo enterraron al lado de la pileta, en una fosa de 40 centímetros. Es terrible. El día de la desaparición fue un jueves y yo creo que lo mataron ese mismo día. Diego no vino nunca más. Tenemos el cuerpo en la casa de él, compañeros de colegio… entonces 2+2 es 4″, detalló.
Por su parte, el hombre destacó que se encuentra más aliviado luego del reclamo que realizó su familia por tantos años. “Estoy mucho más tranquilo. Esta herida no me la saca nadie, pero no sabés lo aliviado que estoy. Puse la cara por mi vieja que tiene 87, y porque no queremos ocultar nada. Nosotros nunca hicimos nada, somos gente de bien. Mi vieja sabe que los restos son de él, que falleció, no le dijimos cómo murió, y que estamos buscando justicia. Ella quiere salir a hablar conmigo”, sostuvo.
La familia pretende impulsar una ley para el crimen de Diego no quede impune. “Está la Ley Piazza, que logró que las violaciones a los menores no prescriban, porque antes prescribían, y yo pensaba la Ley Diego, que estos casos de gente desaparecida, no prescriban si se encuentran los restos y se encuentra al culpable”, contó.
“Estamos con un letrado ahora por todo ese tema de la prescripción Nunca lo duelamos… con un desaparecido no sabés nada, es incertidumbre, es dolor, un vacío en el alma. No tenés algo para llorarle”, concluyó.
Cronica.com

























