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El peronismo bonaerense busca blindar el Conurbano y construir la nacional desde allí

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Preparando el encuentro del 5/11 en Mar del Plata, se reunieron en La Plata. Buscan gestión, pelear “voto a voto” y trabajar el presupuesto.

Por Horacio Ríos Noticias Urbanas

Los principales dirigentes del peronismo bonaerense estuvieron reunidos durante cinco horas en la Gobernación, para comenzar a trazar los próximos pasos que le darán carácter a la campaña y para diseñar la agenda política frente a las elecciones de 2023.

Bajo la conducción del presidente del PJ, Máximo Kirchner y del gobernador Axel Kicillof, el encuentro prescindió del folklore mediático de las fotos y las declaraciones formales. Sólo una amenaza de bomba, que neutralizó la policía en una de las salidas del edificio donde se realizó el encuentro, que convocó a los periodistas, alteró esta premisa.

La reunión comenzó pasadas las 13:00 y a los presentes se les sirvieron jugos, gaseosas y una somera picada. La agenda política del mitín estuvo dominada principalmente por la discusión sobre la conveniencia de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias y por la oportunidad en que los intendentes que cumplen funciones provinciales deberían regresar a sus distritos, para encabezar la campaña.

La consigna será concentrarse en los distritos y buscar voto por voto.

Estuvieron presentes, además, los intendentes en funciones Fernando Espinoza (La Matanza); Federico Achával (Pilar) y Alberto Descalzo (Ituzaingó). A ellos se sumaron los jefes comunales que ocupan cargos en el gabinete de Kicillof, Gustavo Menéndez (Intendente de Merlo de licencia y presidente del Grupo Banco Provincia); Leonardo Nardini (Intendente de Malvinas Argentinas en suspenso y ministro de Infraestructura provincial) y Martín Insaurralde (Intendente de Lomas de Zamora y actual jefe de Gabinete).

Se hicieron presentes también el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis (intendente con licencia de San Martín); el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat nacional, Jorge Ferraresi (intendente de Avellaneda en suspenso); el secretario de Economía del conocimiento Ariel Sujarchuk (intendente licenciado de Zárate) y el diputado nacional y exintendente de Almirante Brown Mariano Cascallares.

Por otra parte, acudieron a la cita los ministros provinciales Andrés “Cuervo” Larroque (Desarrollo de la Comunidad); Cristina Álvarez Rodríguez (Gobierno) y Pablo López (Hacienda).

Sobre el regreso de los intendentes a sus municipios, Kicillof negoció con dientes apretados: volverán, pero lo más tarde posible, consiguió. En el caso de Insaurralde y Nardini, que ocupan posiciones estratégicas en el gabinete, el gobernador advirtió que deben irse sin generar vacíos. Nardini, en particular, es el responsable de las obras provinciales, una materia fundamental en el plan de gestión hasta fines de 2023.

A diferencia de lo que ocurrió con algunos ministros nacionales, que viajaron desde sus distritos hasta Buenos Aires para desempeñarse en el Gobierno, los bonaerenses dejaron tropa propia en sus municipios. Por esta razón, no hay motivos para regresos urgentes.

Entre los temas tratados, también estuvieron las cuestiones del Presupuesto provincial, que será presentado recién cuando sea aprobado el nacional. Las menudencias de la gestión y el análisis de algunas encuestas fueron materia de análisis también.

La agenda política desarrollada generó que varios de los presentes se llevaran tareas adicionales a las cotidianas, en el camino hacia la reunión del próximo cinco de noviembre, en Mar del Plata.

La única controversia seria se generó en torno a la supresión de las PASO. Allí no coincidieron los referentes peronistas, aunque acordaron seguir discutiendo el tema. De todos modos, no es un tema que caiga bajo la jurisdicción provincial, por lo que decidieron aguardar al gran procrastinador nacional, Alberto Fernández. La espera será larga. Lo saben.

La campaña fue otro de los ítems principales. Según fuentes de la oposición, en las encuestas para las elecciones provinciales, el oficialismo aventaja a Diego Santilli por diez puntos. Por estas razones, se decidió que la Mesa Política provincial, que fue creada tras las elecciones de medio término de 2021 y está integrada por dirigentes de todos los sectores internos, sostendrá reuniones periódicas. No quieren llegar con sorpresas al 2023. Esta instancia será la que trabaje en los armados distritales.

En cuanto al plan de gestión, el planteo fue que se debe poner el acento en las áreas de Salud, Agro, Educación, Políticas Sociales, Industria e Infraestructura.

A nivel nacional, por su parte, el escenario es complicado. Por esta razón, el plan de gestión debería ordenar hacia adentro al Gobierno, un poco para defenderse de las incongruencias de la administración nacional, que se ve azotada por estos días por las tormentas de una economía desquiciada.

Quedaron dos temas para el final, relacionados con los armados que están construyendo por una parte, Emilio Pérsico y sus secuaces del Movimiento Evita y, por otra los popes sindicales que convocaron a un exiguo acto por el Día de la Lealtad en Obras Sanitarias. Saben que tendrán que sentarse a negociar y que la mesa no es tan grande como algunos esperan, por lo que habrá conflictos a la hora de repartir los porotos. Nada que no sea habitual. La mesa política fue comisionada para sondear las aguas y para apaciguar a los exaltados.

Blindar el conurbano es la consigna. La tarea será difícil, pero aseguran que no será imposible.