Carlos Vottero explicó detalladamente cómo sucedieron los hechos que desembocaron en la muerte del adolescente de 13 años a manos de otro de 15.
Mientras la ciudad de santafesina de San Cristóbal está despidiendo a Ian Cabrera (13), el fiscal del caso, Carlos Vottero, reconstruyó la secuencia del trágico hecho y los detalles forenses del ataque armado en la Escuela N° 40 Mariano Moreno por parte del joven de 15 años.
En tanto, tras el paso del primer día del episodio, las pericias policiales descartaron rumores y aportar precisiones sobre la mecánica del hecho, en un episodio que remite a la masacre de Carmen de Patagones, ocurrida en septiembre de 2004.
¿Cómo ocurrió el ataque?
Con relación a lo ocurrido, el funcionario sostuvo que el hecho no se consumó en un solo lugar ni en un instante, sino a lo largo de varios segundos y diferentes sectores de la escuela.
Tras el análisis forense, Vottero detalló: “Tenemos certeza respecto del arma utilizada. Es una escopeta calibre 12/70 de dos caños superpuestos. Se habrían efectuado cuatro disparos”.
El fiscal desmintió versiones que circularon sobre un supuesto traslado del arma en un estuche de guitarra, y fue tajante: el atacante llevó la escopeta oculta en su mochila escolar, junto con un cinturón portacartuchos.
La secuencia comenzó en el baño, adonde el menor accedió para ensamblar el arma, ponerse el cinturón con los cartuchos y preparar el ataque.
Secuencia de los disparos
Siguiendo con la reconstrucción oficial, el primer disparo ocurrió dentro del baño, donde había tres alumnos. Como consecuencia de la dispersión de perdigones, tres personas resultaron heridas en ese primer disparo, entre ellos Ian Cabrera, la víctima fatal del tiroteo.
Vottero advirtió que la ubicación exacta de las lesiones será determinada por la autopsia, pero confirmó que la mecánica fue múltiple desde el inicio. El segundo disparo se produjo a unos tres o cuatro metros fuera de la puerta del baño, cuando Cabrera intentaba escapar herido. Ese disparo fue el que provocó la muerte del niño, según la investigación preliminar.
Después, el atacante recargó la escopeta y efectuó otros dos disparos desde un ventanal hacia un patio externo de la escuela, aunque en esa instancia no hirió a nadie más.
Reducción del atacante por parte del portero
La secuencia de violencia se interrumpió cuando un trabajador de mantenimiento, identificado como Fabio Barreto, aprovechó que el atacante debía recargar su escopeta y logró reducirlo. Por la mecánica del arma utilizada, cada dos disparos había que cambiar el cartucho.
Según Vottero, el adolescente no opuso resistencia al ser inmovilizado. El fiscal sostuvo que la información brindada por el personal coincide plenamente con la reconstrucción judicial del hecho. El atacante fue contenido en el lugar a la espera de la llegada de las fuerzas de seguridad.
Situación del menor autor del hecho
Por otra parte, Vottero confirmó que el adolescente fue trasladado después del hecho a un centro especializado para menores en conflicto con la ley, bajo la supervisión de su madre como referente afectivo.
En la noche el lunes, se realizó una audiencia en la que todas las partes acordaron que el menor permanezca alojado en ese lugar hasta la audiencia de atribución de cargos, prevista para el viernes.
El fiscal explicó que, al tratarse de un menor no punible, el proceso judicial no prevé prisión preventiva ni sanciones penales tradicionales, sino medidas de protección tanto para el agresor como para las víctimas y sus familias. Vottero anticipó que la fiscalía buscará evitar que el adolescente regrese a la localidad de San Cristóbal.
Si bien recientemente la Argentina aprobó una ley para reducir la edad de imputabilidad a los 14 años, la misma entrará en vigencia recién en septiembre; por lo tanto, el atacante de Santa Fe no será condenado.
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