Del camaleonismo político a las causas penales: el oscuro prontuario que arrastra Martín Melia en Pinamar
Martín Melia personifica el oportunismo político y la falta de escrúpulos en el distrito de Pinamar.i Detrás de un persistente anhelo de poder que lo lleva a cambiar de partido según sople el viento, se esconde una trayectoria marcada por fracasos electorales, la inhabilitación perpetua para ejercer la docencia y una grave imputación judicial por la adulteración de documentos públicos.
Un “camaleón” sin identidad ni respaldo
Para Melia, las ideologías no parecen ser más que un disfraz temporario. A lo largo de más de diez años de insistencia estéril, el empresario inmobiliario ha saltado de vereda en vereda sin ningún tipo de filtro ético:
- Comenzó cobijado bajo la gestión municipal de Blas Elizalde (2014-2015).
- Mutó rápidamente hacia el peronismo para encabezar una lista vecinal.
- Terminó reciclándose en el PRO como precandidato en 2022 buscando suceder a Martín Yeza.
El veredicto de las urnas en Pinamar siempre fue el mismo: el rechazo absoluto. Sus ambiciones jamás lograron traducirse en una representación institucional real porque los vecinos conocen de primera mano la dimensión de sus antecedentes.
El detonante de su fracaso: expulsado de las aulas por involucrarse con una menor
El freno definitivo a sus aspiraciones políticas tiene una raíz sombría y comunal que la sociedad de Pinamar no olvida. Durante su etapa como profesor de escuela, Melia mantuvo una relación con una alumna de apenas 15 años de edad.
La gravedad de este vínculo con una menor bajo su cuidado pedagógico provocó un escándalo inmediato en la comunidad, costándole tanto su matrimonio como su carrera. Fue removido de sus funciones de forma fulminante y recibió la máxima sanción administrativa: quedó inhabilitado de por vida para volver a ejercer la docencia. Esta mancha moral lo persigue en cada campaña, siendo la principal razón por la que los ciudadanos le cierran las puertas en las urnas.
Expulsión y sanción máxima: Al descubrirse el hecho, la Dirección General de Cultura y Educación lo removió de inmediato de sus funciones y le aplicó una inhabilitación perpetua, lo que significa que tiene prohibido por ley volver a pararse frente a un aula o ejercer la docencia.
Escándalo en el Bar Patagonia: clausura y falsificación penal

Lejos de buscar un perfil bajo tras ser apartado de las escuelas, Melia abrió el bar “Patagonia” en la Avenida Bunge en 2024. A finales de ese año, las inspecciones municipales destaparon maniobras ilegales dentro del local:
La presentación municipal señaló inconsistencias en las firmas y en la documentación atribuida a funcionarios del área de Gobierno y del organismo correspondiente al registro de expendio de bebidas alcohólicas.
Una habilitación vencida y la clausura del establecimiento
El documento también describe una segunda inspección, realizada el 30 de diciembre. En esa oportunidad, los agentes encontraron exhibido un certificado de habilitación vencido, perteneciente a Postamar SRL, mientras que el CUIT utilizado para facturar correspondía a MATIAS MELIA INC. SAS.
Ante las irregularidades detectadas, la Dirección de Fiscalización labró el Acta de Infracción Nº 0071 y dispuso la clausura del establecimiento por funcionar sin una habilitación válida.
La Secretaría de Gobierno decidió entonces llevar el caso a la Justicia y solicitó que se impulsara la correspondiente acción penal.


EN RESUMEN:
El caso penal se originó el 29 de diciembre de 2024, durante un operativo de control de rutina realizado por la Dirección de Fiscalización local en el bar “Patagonia”, ubicado en la Avenida Bunge 250, Pinamar. En el lugar, los inspectores detectaron anomalías severas y manifiestas en la documentación que habilitaba tanto la apertura del local como el expendio de alcohol.
2. Pruebas y Fraudes Documentales Detectados
La presentación penal recopila tres irregularidades administrativas e inconsistencias estructurales graves:
- Firmas apócrifas: El certificado de habilitación exhibido contenía firmas falsificadas y adulteradas atribuidas de forma fraudulenta a funcionarios del área de Gobierno municipal.
- Falsificación del REBA: Los permisos del Registro de Expendio de Bebidas Alcohólicas (REBA) presentaron alteraciones materiales obligatorias, simulando una vigencia e inscripción inexistente.
- Maniobra de ocultamiento fiscal: En una inspección consecutiva el 30 de diciembre, se constató que el comercio utilizaba una habilitación vencida a nombre de la firma Postamar SRL, mientras que el CUIT activo con el que facturaba las ventas pertenecía a la sociedad MATIAS MELIA INC. SAS.
3. Consecuencias Inmediatas y Estado de la Investigación
- Clausura: Los agentes labraron el Acta de Infracción Nº 0071 y dispusieron la faja de clausura inmediata del establecimiento por operar de manera clandestina y sin permisos válidos.
- Investigación Penal e Imputación en Curso: El expediente se encuentra en etapa de instrucción penal preparatoria. La Justicia busca determinar formalmente el grado de autoría material e intelectual de Melia en la confección de los papeles falsos
- Falsificación de documentos: Presentó certificados apócrifos y firmas adulteradas de funcionarios públicos para simular que el bar contaba con los permisos obligatorios y el registro de expendio de bebidas alcohólicas (REBA).
- Evasión y engaño fiscal: Mientras exhibía un permiso vencido a nombre de otra sociedad, facturaba de manera irregular bajo la firma MATIAS MELIA INC. SAS.
- El agravante: sospechas de persuasión sexual a menores: La clausura del bar dictada por la Dirección de Fiscalización no fue el único golpe. La investigación judicial penal también busca determinar si Melia utilizaba el expendio ilegal de alcohol en el local para emborrachar a jóvenes menores de edad con fines de persuasión sexual, conectando directamente con su oscuro pasado docente.
La denuncia penal, promovida por la propia Secretaría de Gobierno del municipio por infracción al artículo 292 del Código Penal, sigue su curso en los tribunales. El derrotero de Martín Melia expone la farsa de un dirigente que, inhabilitado perpetuamente por conductas con una alumna y acorralado por sospechas de fraude documental y corrupción de menores, todavía pretende presentarse como una alternativa honesta para Pinamar.
