10/09/2026

Trump contra las cuerdas en apuestas de Wall Street

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Las plataformas asignan 61% de chances a un Congreso demócrata, aunque Goldman Sachs advierte por sesgos en las encuestas.

A pocas semanas de las elecciones legislativas de medio término en los Estados Unidos, los principales mercados de predicción financiera como Polymarket y Kalshi consolidaron un escenario abiertamente adverso para Donald Trump y el Partido Republicano. Los contratos de derivados otorgan más de un 90% de probabilidad a que el Partido Demócrata recupere la Cámara de Representantes y más del 60% a que conquiste el Senado, configurando una probabilidad combinada cercana al 61% de que la oposición controle ambas cámaras del Congreso, un resultado que limitaría drásticamente el margen de maniobra de la Casa Blanca.

Sin embargo, un informe de Goldman Sachs elaborado por los analistas Alec Phillips y Abhay Duggirala introdujo un llamado a la cautela para los operadores de Wall Street. El banco de inversión remarcó que las expectativas implícitas en los precios de las apuestas y en los sondeos tradicionales aún enfrentan factores de incertidumbre determinantes: el histórico margen de error de las encuestas, la paridad extrema en contiendas clave del Senado y una fuerte aceleración del gasto publicitario republicano en el tramo final de la campaña impiden dar por cerrado el mapa electoral.

La situación más vulnerable para los republicanos se ubica en la Cámara de Representantes, donde los demócratas precisan una ganancia neta de apenas tres bancas para arrebatar la mayoría. La oposición ostenta una ventaja promedio de 8,5 puntos porcentuales en la intención de voto legislativa nacional, marcando un giro de casi 11 puntos respecto a los comicios de 2024. Bajo esa dinámica, Goldman identificó 26 distritos republicanos donde Trump se impuso por menos de 11 puntos, escaños que quedan directamente expuestos si la tendencia nacional se replica en las urnas locales, sin que el rediseño de distritos (gerrymandering) alcance para amortiguar el impacto.

En contraste, la disputa por el Senado presenta un escenario considerablemente más parejo. Con 47 bancas en su poder, los demócratas necesitan sumar cuatro escaños netos para alcanzar el quórum propio de 51 senadores. Aunque lideran en sondeos sobre seis distritos actualmente en manos republicanas —con Carolina del Norte y Texas como las principales cartas de conquista—, la mayoría de esas ventajas se encuentra dentro del margen de error estadístico. En paralelo, la oposición enfrenta desafíos defensivos en estados propios como New Hampshire, donde la contienda pasó a considerarse de pronóstico reservado.

El telón de fondo de este desgaste electoral está dominado por las variables económicas y el costo de vida. La inflación persiste como la principal preocupación de los votantes estadounidenses, un rubro donde los niveles de aprobación neta de la gestión de Trump se mantienen en terreno marcadamente negativo. El informe del banco traza una correlación directa entre el encarecimiento de gastos cotidianos —como el salto en el precio de los combustibles tras el recrudecimiento bélico con Irán— y la ampliación de la brecha favorable a la oposición demócrata en los sondeos.

Pese a ese viento de frente, los comités republicanos comenzaron a desplegar una contraofensiva financiera decisiva: en septiembre superaron en gasto acumulado a sus rivales en las batallas clave del Senado y cuentan con una abultada reserva de pauta publicitaria contratada para las semanas decisivas. A este factor financiero se suma la evidencia empírica de 2018 y 2022, comicios en los que las encuestas previas sobrestimaron el desempeño demócrata en un promedio de 1,3 puntos porcentuales, impulsadas por votantes independientes que suelen definirse por el partido tradicional de su estado sobre el cierre de los comicios. Con estos elementos en pugna, Wall Street mantiene la mirada fija en si el poderío publicitario republicano logrará revertir una tendencia que hoy tiene a Trump contra las cuerdas.

Diariomendoza.com