10/06/2026

Impulsan una exhortación para frenar agravios y reafirmar el respeto en la Cámara de Diputados

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La iniciativa presentada por legisladores de Provincias Unidas propone recordar la obligación de preservar el decoro institucional durante las sesiones y reuniones de comisión, sin limitar la libertad de expresión ni modificar el reglamento vigente.

La diputada cordobesa Alejandra Torres, acompañada por Carlos Gutiérrez, Gisela Scaglia, Carolina Basualdo, José Núñez, Pablo Farías y Juan Brügge, presentó un proyecto de resolución que exhorta a los integrantes de la Cámara baja a mantener un trato respetuoso y acorde con la investidura parlamentaria en todos los ámbitos de actuación legislativa.

La propuesta apunta tanto a las sesiones del recinto como a las reuniones de comisiones permanentes, especiales y bicamerales. En ese sentido, plantea que las diferencias políticas, ideológicas o personales deben expresarse a través del debate democrático, “con firmeza y libertad”, pero evitando insultos, agravios, amenazas, provocaciones, descalificaciones personales e interrupciones indebidas.

Según los fundamentos de la iniciativa, el Parlamento es un ámbito naturalmente atravesado por el pluralismo y el disenso, pero precisamente por eso requiere reglas de convivencia que permitan desarrollar las discusiones dentro de un marco de respeto institucional. Los autores sostienen que la firmeza en la defensa de las propias posiciones políticas no es incompatible con un intercambio respetuoso centrado en ideas y argumentos.

El proyecto recuerda además que el Reglamento de la Cámara de Diputados ya contiene disposiciones destinadas a preservar el orden y el decoro. Entre ellas menciona los artículos que prohíben las alusiones irrespetuosas, las imputaciones de mala intención, las discusiones en forma de diálogo y las conductas que impliquen insultos o interrupciones reiteradas. También destaca las facultades de la Presidencia para llamar al orden y garantizar el cumplimiento de esas normas.

Los firmantes enfatizan que la iniciativa no procura crear nuevas sanciones disciplinarias ni restringir la libertad de expresión de los legisladores. Tampoco propone modificaciones reglamentarias. Por el contrario, su objetivo es reafirmar principios que ya forman parte de la vida parlamentaria y recordar la responsabilidad que implica ejercer un mandato de representación popular.

En los fundamentos se advierte que la degradación de los intercambios parlamentarios afecta no solo la calidad del debate democrático, sino también la confianza de la ciudadanía en las instituciones. Por ello, los autores consideran necesario fortalecer una cultura política basada en el respeto mutuo, aun en contextos de fuertes discrepancias.

“La calidad de una institución democrática no se mide por la ausencia de diferencias, sino también por su capacidad para procesarlas dentro de reglas comunes de respeto”, señalan los legisladores, quienes concluyen que las diferencias políticas pueden ser profundas, pero el respeto institucional debe ser un valor compartido.

Parlamentario.com