Malvinas: Rockhopper se hunde casi 20% en Londres en medio del conflicto por Sea Lion
Las acciones de la petrolera británica Rockhopper se desplomaron 19,28% en Londres mientras la empresa ratifica el avance del proyecto Sea Lion, pese a las sanciones y acciones judiciales impulsadas por Argentina.
La tensión por la explotación petrolera en las Islas Malvinas volvió a impactar de lleno en los mercados. Las acciones de Rockhopper Exploration se desplomaron 19,28% este lunes en la Bolsa de Londres, hasta ubicarse en torno a los 49 peniques, en medio de la creciente disputa con el Gobierno argentino por el desarrollo del proyecto Sea Lion.
La caída profundizó una tendencia negativa para la compañía británica. Sus acciones ya habían retrocedido 8,13% durante las primeras ruedas de octubre y cerca de 18% en septiembre, mientras que el descenso acumulado durante el último mes ronda el 32%.
El movimiento se produjo mientras Rockhopper y su socia israelí Navitas Petroleum ratificaron que continuarán trabajando para desarrollar Sea Lion, un proyecto petrolero ubicado en la cuenca norte de las Islas Malvinas que se encuentra en el centro de la disputa entre Argentina y el Reino Unido.
Rockhopper ratificó que seguirá adelante con Sea Lion
Rockhopper posee el 35% de las licencias vinculadas al proyecto Sea Lion, mientras que Navitas controla el 65% restante y actúa como operadora. La compañía británica confirmó este lunes que el desarrollo continúa pese a las medidas adoptadas por Argentina.
La actualización llegó después de que Navitas informara que está tomando medidas para reemplazar a dos contratistas que incumplieron sus obligaciones y realizar los ajustes necesarios para mantener el desarrollo del proyecto.
La petrolera israelí sostuvo que continúa avanzando con Sea Lion con el respaldo del Gobierno de las Islas Malvinas y del Gobierno británico y que, por el momento, no prevé un impacto material adverso sobre el proyecto. Sin embargo, también reconoció que nuevas acciones del Gobierno argentino, cambios regulatorios o dificultades para reemplazar proveedores podrían modificar ese escenario.
La salida de contratistas agrega así un nuevo elemento de incertidumbre a un proyecto que enfrenta simultáneamente obstáculos políticos, judiciales y regulatorios.
Argentina profundizó las acciones contra el proyecto petrolero
El Gobierno argentino viene aumentando la presión sobre las empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en las aguas circundantes a las Malvinas.
En septiembre, la Argentina presentó una denuncia penal contra Navitas Petroleum y sus ejecutivos por realizar actividades vinculadas con la exploración petrolera sin autorización de Buenos Aires. El Gobierno sostiene que las licencias otorgadas por las autoridades británicas de las islas no habilitan la explotación de recursos naturales en el área disputada.
Además, el presidente Javier Milei instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos argentinos a avanzar con un arbitraje internacional contra el Reino Unido por el proyecto Sea Lion, en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
La disputa también llegó a la Justicia argentina. Una medida cautelar dictada por la Justicia Federal de Río Grande ordenó a las compañías involucradas abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar actividades vinculadas con Sea Lion, en el marco de una acción preventiva relacionada con posibles daños ambientales y la cuestión de soberanía.
Sea Lion apunta a comenzar a producir petróleo en 2028
Pese a las medidas impulsadas por Argentina, Rockhopper y Navitas mantienen el cronograma general del proyecto.
La perforación de desarrollo está prevista para comenzar a principios de 2027, mientras que el inicio de la producción está proyectado para el primer trimestre de 2028. La primera etapa contempla la utilización de infraestructura flotante para la producción, almacenamiento y descarga del petróleo.
El proyecto tiene una importancia estratégica para ambas compañías. Una evaluación independiente estimó en aproximadamente 314 millones de barriles las reservas probadas y probables correspondientes al desarrollo de Sea Lion.
Rockhopper descubrió el yacimiento en 2010 y actualmente conserva el 35% de las licencias del área. Navitas, que tiene el 65%, es la encargada de operar el proyecto.
Las empresas prevén aumentar progresivamente la capacidad de producción a medida que avance el desarrollo del campo.
La disputa por el petróleo de Malvinas suma presión sobre las empresas
La fuerte caída de Rockhopper en Londres ocurre en un momento particularmente delicado para Sea Lion. El proyecto enfrenta simultáneamente sanciones argentinas, acciones judiciales, presión diplomática y dificultades con algunos contratistas, mientras las compañías sostienen que el desarrollo continúa.
La propia comunicación de Rockhopper reconoce que una escalada de las medidas argentinas o nuevas dificultades con proveedores podrían afectar las evaluaciones actuales sobre el proyecto.
El escenario coloca nuevamente al petróleo de las Malvinas en el centro del conflicto de soberanía entre Argentina y el Reino Unido. Mientras Londres respalda el desarrollo de las actividades petroleras en el área, Argentina sostiene que cualquier explotación de recursos naturales en los espacios marítimos correspondientes a las islas debe contar con autorización argentina.
Con la producción de Sea Lion proyectada para 2028, el conflicto podría intensificarse durante los próximos meses a medida que avance la etapa de perforación y desarrollo del proyecto.
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