Casa Militar se hace cargo de la Quinta de Olivos y desplazan al personal civil
El Gobierno avanza con una reorganización de la residencia presidencial como parte del refuerzo de la seguridad de Javier Milei. Ya comenzaron a comunicar los cambios al personal: algunos empleados serían reubicados y otros fueron desvinculados. El creciente rol de Mario Suli.
El Gobierno comenzó a avanzar en una reorganización de la Quinta de Olivos que implicará una mayor intervención de Casa Militar y el desplazamiento del personal civil que actualmente cumple distintas funciones dentro de la residencia presidencial.
Según pudo saber Ámbito, los cambios ya comenzaron a ser comunicados al personal. Parte de los empleados sería relocalizada en otras dependencias, especialmente aquellos pertenecientes a la planta permanente, mientras que también comenzaron a producirse desvinculaciones.
Fuentes oficiales señalaron que la medida forma parte de un refuerzo de la seguridad del presidente Javier Milei. La intención sería acelerar el proceso durante los próximos días y llegar hacia el viernes con buena parte de la reorganización resuelta.
El cambio excede, sin embargo, la custodia del mandatario. Casa Militar, a cargo del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez desde 2024, ya tiene formalmente a su cargo la seguridad del Presidente y de la Quinta de Olivos. La novedad pasa por el funcionamiento cotidiano de la residencia y por el personal civil que trabaja puertas adentro.
El hombre de la gorra
En medio de la reorganización aparece un hombre que ganó cada vez más espacio en el círculo más próximo a Milei: Mario Suli, también conocido como “Barón B”, secretario privado del Presidente y uno de sus colaboradores de mayor confianza.
Es el hombre de la característica gorra que acompaña habitualmente al mandatario y cuya presencia se volvió prácticamente permanente en sus actividades. Según comentan fuentes de Casa Rosada, Suli viene adquiriendo una creciente injerencia en cuestiones relacionadas con el entorno inmediato y la seguridad presidencial.
En el esquema que se analiza podría funcionar en la práctica como uno de los enlaces entre el Presidente, Casa Militar y la Quinta de Olivos. No se trataría, al menos por el momento, de una función formalizada.
Detrás de la reorganización aparece además otra preocupación. Cerca del Presidente hablan de posibles filtraciones de información sobre movimientos, reuniones y actividades que se desarrollan dentro de la residencia y de la intención de restringir el número de personas con acceso cotidiano a esos datos.
Custodiar no es administrar
Actualmente existe una división de responsabilidades dentro de Olivos. Casa Militar se ocupa de la seguridad presidencial. Entre sus funciones está la protección del jefe de Estado y de las residencias oficiales, además de la coordinación de las fuerzas que intervienen en los dispositivos de custodia.
Pero custodiar Olivos no significa administrar Olivos. La administración y buena parte del funcionamiento cotidiano de la residencia están actualmente en manos de áreas civiles de la Secretaría General de la Presidencia.
La normativa vigente establece que la Subsecretaría de Planificación General entiende en la planificación y administración del mantenimiento y funcionamiento de la Quinta. Bajo esa estructura se encuentran además tareas vinculadas con servicios generales, cocina, mantenimiento y personal.
De ella depende también la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, encargada de organizar y coordinar las actividades dentro de la Quinta, monitorear los sectores reservados al Presidente e intervenir en las gestiones relacionadas con el personal y los servicios requeridos. La propia normativa refleja la convivencia de ambas estructuras: establece que la administración de Olivos debe proveer junto con Casa Militar los servicios de custodia presidencial.
El cambio que analiza Milei
Casa Militar reporta a la Secretaría General de la Presidencia y el esquema tiene una larga tradición institucional. La seguridad presidencial se encuentra así dentro de la estructura civil de la Presidencia. Pero la Quinta de Olivos quedará directamente bajo la órbita de Casa Militar, más allá de las funciones de seguridad que ese organismo ya tiene asignadas.
De concretarse el cambio con ese alcance, se estima que debería adecuarse la normativa vigente para excluir a la Quinta de Olivos de las responsabilidades que actualmente corresponden a la Secretaría General de la Presidencia.
Por el momento, no se conoce cuál sería el instrumento jurídico ni la letra fina de la eventual modificación. El esquema vigente fue ratificado recientemente, en junio pasado se prorrogó la designación del administrador general de la Residencia Presidencial de Olivos dentro de la Administración de Servicios Generales, que depende de la Subsecretaría de Planificación General de la Secretaría General. (Argentina)
Despidos y reubicaciones
Mientras se termina de definir el alcance del nuevo esquema, el movimiento de personal ya comenzó. Ámbito pudo saber que empleados civiles fueron notificados de los cambios. Una parte sería reubicada en otras dependencias y otra fue desvinculada.
Entre los trabajadores alcanzados hay personal que cumple distintas funciones en la vida cotidiana de la Quinta, desde mantenimiento y jardines hasta cocina y otros servicios.
La intención sería que hacia el viernes el grueso de los cambios esté resuelto, en momentos en que el Presidente tendrá una agenda con mayor cantidad de viajes y movimientos fuera de Olivos. Todavía resta conocer el alcance definitivo de la reorganización y cómo quedará plasmada en la estructura formal del Gobierno.
Ambito.com
