Gestión Kicillof: La Matanza registró más de un asesinato por día esta semana
La Matanza registró ocho homicidios en siete días, con Virrey del Pino como uno de los principales focos de violencia y tres fiscalías de homicidios al límite de su capacidad.
Frente a los intentos del nefasto gobierno de Axel Kicillof y del intendente Fernando Espinoza por minimizar la severa crisis de seguridad, la realidad territorial en la Provincia de Buenos Aires devela un colapso absoluto de la gestión estatal. Las estadísticas criminales reflejan la dimensión del desastre: en apenas siete días, La Matanza cerró la peor semana en materia de asesinatos de su historia reciente, contabilizando un sangriento saldo de ocho muertes violentas, lo que equivale a más de un asesinato por día.
Esta cifra semanal representa casi el 50% de los 17 asesinatos registrados en todo el municipio durante un mes completo. Para graficar el nivel de desamparo institucional bajo la administración kirchnerista, la ciudad de Rosario contabilizó nueve muertes violentas a lo largo de dos meses (entre julio y agosto). Ante semejante escalada, una altísima fuente oficial admitió desbordada: “Nunca vimos algo así”.
La parálisis judicial es total: las fiscalías de Homicidios operan al límite con tan solo tres fiscales, mientras localidades como Virrey del Pino se posicionan como la principal zona caliente dominada por entraderas, asaltos motochorros, enfrentamientos armados y disputas narco.
Además, la nómina de víctimas fatales podría elevarse a nueve, ya que un sospechoso permanece internado en estado crítico con un disparo en la cabeza tras una violenta confrontación entre bandas en González Catán, causa que instruye el fiscal Adrián Arribas de la UFI Descentralizada N°2.
El desglose particular de los sangrientos episodios ocurridos a lo largo de la semana confirma la ausencia total del Estado en las calles. El domingo 13 de septiembre por la mañana aconteció la octava muerte violenta en Ciudad Evita. Sobre el Camino de Cintura, a la altura del puente Mendeville, una oficial de la Policía de la Ciudad de 33 años que circulaba en su moto Yamaha fue abordada por dos sospechosos que le quitaron las llaves de ignición para robarle el vehículo.
La efectiva ejerció el derecho a la legítima defensa e hizo uso de su arma reglamentaria Beretta, abatiendo al delincuente Franco Alegre, de 23 años, quien cayó muerto sosteniendo las llaves en la mano y portando un revólver .22 largo. El caso quedó bajo la órbita del fiscal Diego Rulli de la UFI de Homicidios local, fiscalía que ya cuenta con el contacto telefónico de la madre del abatido.
El día sábado estuvo signado por dos muertes violentas adicionales que requirieron la intervención de la colapsada UFI de Homicidios matancera. En una afrenta directa contra las instituciones de seguridad, dos sospechosos abrieron fuego contra el personal de la Comisaría de Ciudad Evita; uno de los agresores sobrevivió y el otro perdió la vida tras ser ingresado al Hospital Ballestrini.
En paralelo, en la localidad de Virrey del Pino, efectivos de la Comisaría Sur 3° de la Policía Bonaerense intervinieron en el homicidio de Ángel Bueno, un joven de 26 años ejecutado de un tiro en el cráneo en la esquina de las calles 7 y Amado Nervo tras una riña barrial.
El viernes, la violencia criminal se cobró otra vida en Villa Dorrego, la misma zona castigada donde tiempo atrás la menor Candela Urquiza, de 14 años, fue asesinada en un fuego cruzado narco salpicado por sospechas de encubrimiento policial.
En esta oportunidad, dos pistoleros atacaron a tiros un lavadero situado en el cruce de Zaraza y Donizetti, asesinando de un tiro en la cabeza a Juan Manuel Oviedo, de 36 años. De acuerdo con el testimonio de un sobreviviente ante el fiscal Diego Rulli, el ataque sobrevino como una letal venganza luego de que la víctima acudiera a reclamar a un barrio vecino por el robo de una bicicleta ocurrido previamente en el lavadero.
Por último, el jueves por la tarde, el descontrol en la vía pública alcanzó un punto insólito cuando dos delincuentes a bordo de un Volkswagen Polo azul interceptaron a un sargento de la Policía Federal para robarle su automóvil. El efectivo repelió el asalto con su arma reglamentaria e hirió a uno de los asaltantes, quien emprendió la huida colgado sobre el capot del vehículo conducido por su cómplice.
Horas después, la Policía Bonaerense fue alertada desde la Unidad de Pronta Atención N°18 (UPA N°18), ubicada sobre la Ruta N°3, donde se constató que un remisero había sido rodeado por cinco hombres para obligarlo a trasladar al herido con una bala en la cabeza. El delincuente, identificado como Thiago Sebastián Pereyra, de 18 años y domiciliado en Guernica, falleció en el lugar.
Esta falta de políticas contra el delito ha convertido a La Matanza en la jurisdicción más violenta del país, exponiendo las trágicas consecuencias de un modelo populista que deja desprotegida a la ciudadanía.
Derechadiario.com
