Buscan penalizar el vandalismo rural: cuáles son los principales puntos del proyecto
La iniciativa busca modificar el Código Penal e incorporar la figura de la intrusión rural. “No pedimos un privilegio para el campo”, remarcó el diputado nacional Martín Ardohain, impulsar de la normativa.
La Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados avanzó con el análisis de un proyecto que propone modificaciones al Código Penal para sancionar el vandalismo rural. Entre los principales puntos, busca incorporar la figura de la intrusión rural y establecer sanciones.
La iniciativa es impulsada por el diputado nacional por el PRO de La Pampa Martín Ardohain y fue debatida durante una reunión a la que asistieron representantes de distintas instituciones del sector agropecuario.
Qué propone el proyecto para sancionar el vandalismo rural
El primer eje del proyecto es incorporar la figura de la intrusión rural al Código Penal y sancionar con prisión de un mes a un año el ingreso no autorizado a predios rurales delimitados por alambrados, tranqueras o carteles visibles de exclusión.
También busca establecer la figura de daño agravado a la producción y establecer penas de 2 a 8 años de prisión para quien destruya cosechas, silobolsas, ganado, forraje o infraestructura clave (paneles solares, sistemas de riego, bombas de agua).
“No pedimos un privilegio para el campo. Pedimos lo mismo que cualquier persona en cualquier ciudad da por sentado: que su casa y su trabajo estén protegidos, que si alguien entra a lastimar o a robar, la ley esté de su lado. Que la tranquera vuelva a significar lo que siempre significó: la bienvenida para el que viene de buena fe y el límite claro para el que viene a hacer daño“, enfatizó Ardohain.
Debate en comisión
De la reunión de la Comisión de Agricultura y Ganadería participaron referentes del sector como Claudio Angeleri, vicepresidente de la Federación Agraria Argentina, quien expresó su apoyo a la propuesta. “Esto nos traería tranquilidad y previsibilidad. Detrás de una tranquera, de un campo, de un alambrado, hay no sólo producción, sino familias que viven ahí, que estarían seriamente amedrentadas por un individuo que esté merodeando dentro de los campos“, advirtió.
Por su parte, la vicepresidenta de la Sociedad Rural, Eloisa Frederking, recalcó que “el campo argentino no reclama una protección privilegiada, reclama una protección eficaz y quienes viven y trabajan en él merecen sentirse acompañados y protegidos“. “La libertad de producir requiere seguridad, la inversión requiere previsibilidad, el trabajo necesita que las personas, los bienes y la infraestructura estén protegidos y la propiedad privada exige que su titular pueda excluir a quien pretende ingresar contra su voluntad, dañar sus bienes o interferir ilegítimamente en el desarrollo de su actividad“, sostuvo.
En tanto, César Guatti, en representación de las Confederaciones Rurales Argentina (Santa Cruz), alertó que “el ingreso deliberado y no autorizado a un establecimiento rural no siempre constituye una conducta menor“. “Puede ser el primer paso de una faena clandestina, un robo, la destrucción de instalaciones, un ataque contra quienes viven y trabajan en el lugar“, aseveró.
A continuación, el presidente de Coninagro, Lucas Magnano, consideró que “la producción agropecuaria no sólo es un medio de vida, sino que están generando soberanía para la Argentina“. “Hay muchos lugares recónditos en donde una persona necesita tener las mismas garantías que tiene cualquier persona que habita, por ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires“, subrayó.
Por último, Santo Alberto Rosati, en nombre de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa, pidió “defender a la gente que está en el campo“.
Cronica.com
