Milei lanza las “reformas estructurales” contra la inflación y marca el kilómetro cero de su proyecto para 2027
El Presidente dio un mensaje grabado por cadena nacional. De “casta” a la “alta política”. Antes de lo pensado abrió el debate preelectoral a fin de reivindicar los esfuerzos para bajar la inflación y, a su vez, blindar la “continuidad del proyecto”, con o sin la reelección.
Así como el peronismo suele elegir el territorio para el kilómetro cero de la campaña electoral, el presidente Javier Milei optó por la cadena nacional para dar el primer paso hacia la “continuidad” de su modelo: anunció un “conjunto de reformas estructurales” con eje en la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Falta mucho para los despliegues proselitistas pero el economista líder de La Libertad Avanza reabrió esta noche el debate por la “batalla cultural” en la que se siente más fuerte para buscar la reelección: el origen de la inflación y cómo deben ser los esfuerzos para combatirla.
En 2023 su hipótesis de emisión cero, apretón monetario y recorte del gasto público lo llevó al sillón de la Casa Rosada. Le ganó a la peronista que mayormente sostiene que la suba general de precios se debe a la puja distributiva. De cara al 2027, con los efectos palpables del modelo de ajuste y motosierra, las encuestas muestran un escenario abierto.
Por eso, de regreso al tono crudo libertario que acostumbra utilizar en su faceta de candidato, Milei presentó la iniciativa que refuerza sus convicciones contra el “fruto venenoso” de la emisión monetaria en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno.
Apeló en su discurso a hipérboles renovadas y ya usadas. Sepultó la palabra “casta” (efecto Manuel Adorni) refundó a la oposición y algunos aliados a regañadientes como “la alta política” y lo que “ha robado”; habló de “trillones de inflación acumulada”; contra la “expropiación”; acusó a antecesores de “robo del 50% del salario a los argentinos de bien”; y en pleno ruido por el regreso a la escena de la expresidenta, mencionó a “la condenada Cristina Elisabet Fernández de Kirchner“.
La formación en el Salón Blanco con parte de su mesa chica y el equipo económico es una puesta en escena política de alto impacto que utilizó el gobierno, paradógicamente por última vez, cuando comunicó el fallo favorable para la Argentina en el juicio por la expropiación de YPF, la petrolera con mayoría de acciones estatales desde 2012.
La propuesta ingresará pronto al Congreso y es “clave para el futuro del proyecto del Presidente”, según anticiparon en la previa fuentes de la Casa Rosada a cronica.com.ar.
De ahí la decisión de transmitir un mensaje grabado (hoy las 16) para evitar el vivo y para cuidar al máximo la exposición presidencial.
Es que fue una cadena dirigida a toda la población pero también a los mercados financieros. Las mismas fuentes decodificaron al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA como una especie de garantía o “seguridad jurídica” con la que apuestan a calmar a especuladores (que podrían ponerse nerviosos por el “riesgo kuka” del que el gobierno optó por dejar de hablar hace unos meses por entender que se autoinfligía desconfianza) de aquí al más que largo trayecto por recorrer hacia las urnas del 2027.
Milei y el efecto “continuidad” de la reforma del BCRA
Milei volvió a sus bases ortodoxas para impulsar el proyecto que busca limitar la intervención del Central en el financiamiento del Estado (con espíritu anti“plan platita”) y blindar su autonomía respecto del Poder Ejecutivo (modificación de la gobernanza y requisitos de remoción).
En cronica.com.ar todos los detalles del proyecto y sus iniciativas paralelas que enviará el Poder Ejecutivo al Congreso cuando finalice el receso invernal de sesiones ordinarias.
El gobierno trabaja en proyectos parlamentarios paralelos, tal cual los anunció Milei, como el que penaliza el financiamiento del Tesoro Nacional mediante emisión monetaria; el “shutdown del Estado” ; y más ruidoso aún a futuro: el que sella la “continuidad”, requiere de la reforma de BCRA aprobada y le permitiría proponer votar el pliego de Bausili en el Senado para afianzar (con acentuado guiño al mercado financiero) la custodia del modelo, con o sin Milei en la Casa Rosada.
Pese a ese resguardo que habilita una lectura mixta sobre la confianza que se tiene el gobierno para la campaña por la reelección, en Balcarce 50 están convencidos de que el proyecto de reforma del Banco Central es una señal potente para la “estabilidad” del tipo de cambio cara al año electoral. O sea, digamos, moderar especulaciones indeseadas en el sector financiero que impacten sobre el precio del dólar.
Cronica.com
