Qué sectores se beneficiarían con la sanción del Súper RIGI, el proyecto de Javier Milei para inversiones
El oficialismo consiguió una nueva victoria parlamentaria con la media sanción del proyecto. El régimen crea un marco de incentivos para atraer grandes inversiones y desarrollar industrias que hoy tienen escasa presencia en la Argentina.
El Gobierno consiguió este miércoles una nueva victoria legislativa al obtener la media sanción en la Cámara de Diputados del proyecto de creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI). La iniciativa, considerada una de las principales apuestas económicas de la administración de Javier Milei, avanzó gracias al respaldo de los bloques aliados, que volvieron a acompañar al oficialismo en una sesión clave.
La aprobación llegó luego de que la Cámara baja también convirtiera en ley el acuerdo para cancelar la deuda con fondos buitre. Superado ese debate, el oficialismo reunió los votos necesarios para impulsar el nuevo régimen de promoción de inversiones, que ahora deberá ser tratado por el Senado.
Qué es el Súper RIGI
El Súper RIGI está diseñado para atraer inversiones superiores a los US$1.000 millones en industrias de frontera tecnológica. El proyecto establece un esquema de estabilidad regulatoria por 30 años y contempla beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para empresas que desarrollen actividades como inteligencia artificial, fabricación de semiconductores, baterías de litio, hidrógeno verde, vehículos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas, reactores nucleares modulares y otras industrias consideradas estratégicas para el desarrollo económico.
Para conseguir el respaldo de los bloques dialoguistas durante el tratamiento en comisiones, el Gobierno incorporó una serie de modificaciones al texto original. Entre ellas, se incluyó la obligación de que los proyectos presenten un plan de desarrollo de proveedores nacionales con un piso del 20% de compras locales —siempre que exista oferta competitiva—, además de incentivos para la inversión en investigación y desarrollo (I+D), mayores requisitos ambientales y la creación de un registro público de los proyectos adheridos al régimen.
Desde el oficialismo sostienen que el nuevo esquema permitirá captar inversiones que actualmente se radican en otros mercados gracias a un marco de seguridad jurídica y reglas estables de largo plazo. Según los defensores de la iniciativa, el objetivo es acelerar el desembarco de proyectos vinculados con la economía del conocimiento, la transición energética y la industrialización de recursos estratégicos.
La oposición, en cambio, cuestionó el alcance del régimen al considerar que concentra beneficios en grandes corporaciones y genera un tratamiento diferencial respecto del resto de los sectores productivos. Durante el debate, distintos legisladores advirtieron sobre el impacto fiscal de las exenciones previstas y señalaron que el esquema podría profundizar las asimetrías con las pequeñas y medianas empresas.
Con la media sanción ya obtenida en Diputados, el proyecto iniciará ahora su recorrido en el Senado, donde el Gobierno buscará repetir la estrategia de negociación con sus aliados para convertir el Súper RIGI en ley.
¿Quiénes serían los principales beneficiarios?
Empresas mineras
Serían uno de los sectores más favorecidos, especialmente aquellas que impulsen proyectos de industrialización de minerales críticos como:
- Litio
- Uranio
- Tierras raras y otros minerales estratégicos
La clave es que el beneficio no apunta solo a la extracción, sino también al procesamiento y agregado de valor.
Empresas de energías renovables
El régimen alcanza inversiones en:
- Hidrógeno verde
- Fabricación de paneles solares
- Producción de turbinas eólicas
- Equipamiento para la transición energética
Industria automotriz eléctrica
Incluye proyectos vinculados a:
- Fabricación de vehículos eléctricos
- Producción de baterías de litio
- Componentes para movilidad eléctrica
Esto podría beneficiar tanto a terminales automotrices como a fabricantes de autopartes y proveedores tecnológicos.
Empresas tecnológicas
Es uno de los cambios más importantes respecto del RIGI tradicional. El Súper RIGI incorpora:
- Inteligencia artificial
- Semiconductores
- Centros de procesamiento de datos (data centers)
- Hardware de alta tecnología
El objetivo es atraer inversiones que hoy suelen radicarse en Estados Unidos, Europa o Asia.
Biotecnología
Comprende proyectos de:
- Investigación genética
- Desarrollo farmacéutico
- Bioeconomía
- Agricultura de precisión
- Nuevos materiales
Industria nuclear
El proyecto busca incentivar inversiones en:
- Reactores nucleares pequeños y medianos (SMR)
- Tecnología asociada al ciclo nuclear
¿Qué tipo de empresas podrían desembarcar?
Si el régimen se implementa como está previsto, podría resultar atractivo para grandes multinacionales de sectores como:
- Minería
- Energía
- Automotrices
- Tecnología
- Industria farmacéutica
- Fabricantes de chips
- Empresas de infraestructura digital
¿Quiénes quedarían afuera del Súper RIGI?
El régimen está pensado para grandes inversiones, por lo que las pymes y los proyectos de menor escala prácticamente no accederían a estos beneficios. Además, está orientado exclusivamente a industrias nuevas o de frontera tecnológica, por lo que sectores tradicionales como comercio, construcción, alimentos, textiles o servicios convencionales no serían alcanzados.
¿Qué beneficios recibirían?
Entre los principales incentivos figuran:
- Exenciones o reducciones impositivas
- Beneficios aduaneros para importar bienes de capital
- Mayor disponibilidad de divisas
- Estabilidad fiscal por un período prolongado
- Facilidades para girar utilidades al exterior
- Régimen cambiario diferencial para los proyectos alcanzados
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