1/Marcos Galperin, que vive en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, juega a señalar quién es “digno” de ser jubilado. Es fascinante ver cómo alguien que construyó su imperio sobre el subsidio estatal desprecia tanto el derecho ajeno:
2/ El cuento de la meritocracia de garage y el relato del “self-made man” se cae solo: su base es SADESA, una curtiembre familiar denunciada decenas de veces por contaminar el Riachuelo. Es fácil hablar de mérito cuando naces en la elite y te educas en Stanford con el capital de la familia hecho a base de envenenados.
3/ Mientras critica el gasto público al unísono con Milei, Mercado Libre es el mayor beneficiario de la Ley de Economía del Conocimiento: Solo en 2025, el Estado le perdonó US$ 67 millones. Y en 5 años, recibió más de US$ 350 millones en exenciones.
4/ ¿Quién es el verdadero planero? La diferencia entre una moratoria previsional y los beneficios millonarios de Galperin es simple: la primera repara una vida de trabajo informal o doméstico; la segunda es una transferencia directa de los impuestos de los argentinos al hombre más rico del país.
5/ Ser Patriota desde Montevideo resulta extraño. Más cuando mudó su residencia fiscal para no pagar el Impuesto a las Grandes Fortunas, pero eso sí, pretende dar lecciones de moral desde su country en Uruguay.
6/ En definitiva lo que a Marcos le molesta no es el gasto del Estado, le molesta que el país del que vive gaste en gente que odia, sin distinción de condición económica ni edad. Su visión económica es clara: libre mercado para los pobres y subsidios millonarios para los amigos. El cinismo de Galperin se institucionaliza y retroalimenta con Milei. Ellos y la gente como ellos son el verdadero costo argentino.
Adrián Ramírez Periodista.
@_adrianramirez_

























