El chico llevaba horas buscando a su madre y revisó el patio de la casa del novio de su progenitora tras notar tierra removida. El principal sospechoso, pareja de la mujer, está prófugo.
El caso del nene de 12 años que encontró a su madre enterrada en el patio de su casa sumó en las últimas horas un detalle que conmueve por su crudeza: la desgarradora reacción del adolescente en el momento del hallazgo.
“Es mi mamá, ese es el brazo de mi mamá”, expresó al advertir que lo que asomaba bajo la tierra correspondía al cuerpo de la mujer, a quien reconoció por un tatuaje en uno de sus brazos. El brutal episodio tuvo lugar en el fondo de una casa situada sobre la calle Nardo al 5800, en una localidad de la zona sur del Gran Buenos Aires.
Según el parte policial, el menor llevaba horas buscándola y, al notar tierra removida en el domicilio, comenzó a cavar en el patio. Primero encontró un trozo de tela y, minutos después, el brazo.
El chico reconoció la extremidad y lanzó un grito desesperado. Luego, salió corriendo hacia la casa de su abuela, desde donde se dio aviso al 911.
Cuando los efectivos del Comando de Patrullas arribaron al domicilio, constataron la presencia de restos humanos enterrados y dispusieron un operativo en la zona. Con el paso de las horas, intervinieron peritos de la Policía Científica, personal médico y bomberos, que continuaron con las tareas de excavación bajo las directivas de la fiscalía.
Luego de varias horas de trabajo, lograron extraer el cuerpo. Una médica del SAME constató el fallecimiento en el lugar y, posteriormente, se dispuso su traslado a la morgue judicial de Lomas de Zamora para la realización de la autopsia. La mujer fue identificada como Gisele Alejandra Roucco.
Según se informó, la mujer era madre de seis hijos, pero no vivía con ellos, ya que su abuela materna se hacía cargo de su cuidado.“Cuando el menor de 12 años, el hijo de ella, va a buscarla a la casa, él -el acusado- dice: ‘Ella se fue, ella no está en esta vivienda’. El menor vuelve en reiteradas ocasiones y siempre él le daba una excusa”, explicaron.
Operativo cerrojo y búsqueda del principal sospechoso tras el hallazgo del cuerpo
El principal sospechoso del crimen fue identificado con las iniciales B.L.L., actual pareja de la víctima. Desde el momento en que se produjo el hallazgo, permanece prófugo y es intensamente buscado por la Justicia.
En ese marco, se montó un operativo cerrojo en distintos puntos de la zona sur del conurbano bonaerense y también en sectores de la Ciudad de Buenos Aires que el acusado solía frecuentar, teniendo en cuenta que se trataría de una persona en situación de calle con problemas de consumo.

En el lugar del hecho trabajó un equipo de Crónica, que pudo observar el pasillo donde se habría producido el enterramiento. Se trata de una casilla precaria, sin puertas y con abundante vegetación en la parte de atrás, un entorno que habría sido aprovechado durante la noche para concretar la maniobra.
Por su parte, personal de Policía Científica trabajó durante toda la madrugada en la escena. El cuerpo se encontraba parcialmente enterrado, lo que permitió que el niño advirtiera parte de la anatomía de su madre al acercarse a unos escombros.
El acusado no era conocido en el barrio. De acuerdo a los primeros datos, se trataba de un hombre en situación de calle que había comenzado a convivir con la víctima. En ese contexto, se investiga si existían problemas de consumo y si el lugar funcionaba como una especie de “aguantadero”.
Cronica.com

























