26/11/2020

20 años juntos. Leernos tiene sus privilegios !

La otra verdad de Lewin : salia con El tigre Acosta y Astiz, viajo al exterior y trabajaba en 1979 en Bienestar Social

El Tigre Acosta la protegía que otras fuerzas no la chuparan y de sus propios montos , que la creían traidora.

Mirian nunca fue torturada en la ESMA , si tenia libertad vigilada o protección como lo llamen .

Astiz la invito a tomar un café, porque ya se iba al exterior , le dejo su dirección en Mar del Plata y en Sudáfrica.

Para su casamiento el Almirante Massera le hizo un regalo .

Hasta la propia Mirtha  Legrand  le pregunta si salio con Acosta .

RESUMEN

MIRIAM LILIANA LEWIN

Argentina, nacida el 27 de noviembre de 1.957, hija de José y Sara SILBERTEIN; titular del la C.I. 7.701.958 P.F. y D.N.I. 13.924.996, separada de Carlos GARCIA NG Roque, DNI 7.677.265, nacido el 3 de marzo de 1.949, -a quien conociera cuando colaboraban con las fuerzas legales-, con quien tuvo un hijo, siendo éste una activo militante de la agrupación H.I.J.O.S.

A García –según le dijera a La Chaqueña, lo usó para asegurarse el zafe, pero no pensaba estar toda su vida ligada a un negro. García, por tener un homónimo desaparecido, cobró una abultada indemnización, por lo que dicen que a Miriam le dio “un ataque de hígado”.
NG: Polaca; Colorada; Peny; Gringa; La Puti; Lili ó Michi.
04-74: Integra grupo anarquista denominado R.P.S.
07-75: Se vincula a Montoneros en calidad de activista, integrando la J.U.P. y actuando en la Facultad de Ciencias Económicas de la U.B.A.
12-76: Promovida a soldado; imparte instrucción con militar en uso de armas cortas y explosivos a cuadros medios y bajos de la Columna Oeste de Montoneros.
01-77: Destinada a La Matanza, junto con su concubino Juan Eduardo ESTEVEZ NG Beto o Luis, soldado, domicilio de los padres Espinosa 533 3° 10 Capital.
04-77: Junto a Eduardo GIORELLO (posible Eduardo Miguel DNI 13.404.855) quien habría muerto al ser entregado por La Gringa en zona sur; NG Tano; Juan Eduardo ESTEVEZ (posible DNI 12.987.275) NG Beto; y Patricia PALAZUELOS (DNI 12.960.632) NG Gabi; atentan con explosivos contra edificio de la Fuerza Aérea Argentina.
Con el mismo pelotón, entre otras acciones, colocan artefacto explosivo en la quinta de un directivo de Jabón Federal.

Listado de montoneros que colaboraron con la Armada

 

Ver expediente 188 (JIM Nº 1) 845.766 de la Fuerza Aérea Argentina, instruido en razón del atentado con explosivos que produjo grandes daños en el Edificio Cóndor, ocurrido el 5 de abril de 1977, adjudicado a PATRICIA PALAZUELOS, Eduardo Giorello y otros”.
S/fecha: Detenida por GT de Fuerza Aérea, libra por haberse convertido en amante de miembro del grupo quien la traslada al GT 3, sabiendo que allí salvaría su vida. Entrega a su pareja Beto y a su amiga Gabi.
Cuando comienza a colaborar con las fuerzas antiterroristas, por razones de seguridad, se la custodia en las visitas a su casa, su padre, se lamentaba diciendo que él nada malo había hecho para tener una hija puta y guerrillera.
1.979/80: Ya en libertad, colabora en el Plan Político del Alte. (RE) Eduardo E. Massera, laborando en las oficinas que éste tenía en el edificio de la calle Cerrito.
Se casa con Carlos García con quien habría tenido un hijo. Residen en Nueva York.
02-85: Presta declaración testimonial ante la CO.NA.DEP. bajo Legajo 2.365 siendo citada en las páginas 74 y 134 del libro Nunca Más.
07-85: Declara ante la Cámara Federal en la causa seguida contra los miembros de las Juntas Militares.
Sin fecha: Por disposición del Juzgado Federal 5 de la Capital Federal, tendría prohibida la salida del país por hallarse incriminada en el atentado que sufriera el CAlte. Guzzeti.
199….: periodista de Canal 13. Mantiene fluido contacto con Horacio Verbitsky y Miguel Bonasso.
06-2000: Investigadora de “Telenoche Investiga” de Canal 13.
Registra domicilio en Caseros 3183 Capital. Viviría en los alrededores de Parque Centenario.
La familia de Giorello registraría domicilio en Rivadavia 5259 Capital.
Palazuelos, si vive, registra domicilio en Tacuarí 1.609 Capital.
2003: Periodista y conductora de Punto Doc que se emite por Canal 2.
26Sep2003: Con el patrocinio de Rodolfo N. Yanzón y Graciela N. Rosenblum, por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, y el Pastor José De Luca, en representación del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos; y Juan Carlos Capurro, por el Comité de Acción Jurídica; constituyendo domicilio a los efectos de la presente en Avda. Corrientes 1785, 2º “C”, con el patrocinio letrado del primero de los nombrados; en la CAUSA 761 (denominada causa “ESMA”), es presentada como testigo del parto de Patricia Julia Roisimblit, junto con Amalia María Larralde, Miriam Lewin y Otros, a quienes peticionan se los cite a declarar.
2003- 2004: Co conductora de Punto Doc.

INFORME DE SEPRIN SOBRE LEWIN :

Salió con Astiz, fue protegida del Tigre Acosta…No podemos juzgarla, el horror deja huellas
LA HISTORIA DE MIRIAM Lewin : “… NUNCA, dijimos que no teníamos nada que ver con la militancia. Al contrario, la asumimos bien de frente…” Durante ese juicio el juez Arslanian le preguntó si había sido torturada. Lewin respondió textualmente: “No, en la Escuela de Mecánica de la Armada no fui sometida a ninguna tortura física.”

 

  • Dr. Arslanian: Zapiola y Jaramillo, esto importó su libertad. ¿Usted tenía libertad de movimiento o mantenía una suerte de situación de detención de la libertad?Lewin: Yo mantenía una suerte de situación de extrema atención y le voy a explicar por qué; ese domicilio era conocido por los marinos, en varias oportunidades yo atendí el portero eléctrico y era ACOSTA que venía a decirme que tenía que estar a tal hora en tal lugar. En una oportunidad, en oportunidad de su viaje a Sudáfrica toca el timbre de mi casa el teniente ASTIZ; yo me sobresalto, bajo y me dice que me quiere invitar a cenar para despedirse; yo había mantenido charlas circunstanciales en la pecera con ASTIZ. Me hace subir a su auto, me lleva a comer a la Costanera, después me lleva a tomar café a un café del Barrio de Belgrano donde él alega haber pasado buenos ratos en su primera adolescencia y me da su dirección en Sudáfrica y en Mar del Plata por si alguna vez yo necesito algo de él; aquí, en una agenda mía del año 1979 he encontrado esta servilleta que pongo a disposición del Tribunal.

 

REF : http://www.desaparecidos.org/nuncamas/web/testimon/lewin.htm

 

Este informe fue escrito en 2008

 

VIERNES, 19 DE SEPTIEMBRE DE 2008

¿Quien es Miriam Lewin? (Del archivo de Horacio Zaratiegui)

Mas que periodista, una artista del engaño, especialista en el maquillaje de la realidad… condiciones sine quanon –parecieran- para pertenecer al diario mas “vendido” de la Argentina.

Periodista estrella encargada de los trabajos sucios del grupo Clarín, supo –según sus propias palabras- “matar y meter bombas” antes de cumplir 20 años. Desde tribunas “progre” como Telenoche Investiga, Punto.doc y TN, ha continuado haciendo lo que tan bien hacen sus cómplices terroristas: mentir, inventar historias, perjudicar a quien no piensa como ellos, a través de testigos inventados, documentación tergiversada y personajes fraguados. Más que periodista, una artista del engaño, especialista en el maquillaje de la realidad… condiciones sine quanon –parecieran- para pertenecer al diario más “vendido” de la Argentina.

Foto: la pseudo-periodista Lewin, maquilladora y tergiversadora de la verdad.

Miriam Lewin, “La Polaca” o “Peny” o “La Gringa” (tales sus nombres en la “orga”), nació el 27/11/57. Estudió en el Colegio Nacional Buenos Aires; en el 74 ya había integrado el grupo anarquista RES y en julio del 75 se vinculó a “montoneros” en calidad de activista, integrando la J.U.P. (Juventud Universitaria Peronista), y actuando en la Facultad de Ciencias Económicas de la U.B.A. A fines del 76 ya era toda una “soldado montonera”, y operó –junto a su concubino Juan Eduardo Estévez (“Beto”), también terrorista- en la zona de La Matanza. El 5/4/77, “Beto” y Eduardo Giorello (“Tano”), ambos egresados del Instituto Social-Militar Dámaso Centeno, y la novia de este último, Patricia Palazuelos (“Gabi”, hija de un alto oficial de la Fuerza Aérea), colocaron una bomba en el edificio “Cóndor”, sede del comando de esa fuerza, causando graves daños. Las investigaciones iniciadas por la Fuerza Aérea luego del atentado –expediente 188 (JIM Nº 1) 845.766 de la FAA- terminaron en la detención (el 17/5/77) de la Lewin, quien desde un comienzo colaboró, entregando a su pareja, a Giorello y a su amiga, la hija del Brigadier Palazuelos (habían sido compañeras del secundario); “Gabi” muere durante un procedimiento tiempo después de la detención de Miriam.

La Lewin, de 19 años, fue trasladada a la ex–ESMA el 26/3/78. Los marinos sospechaban que había tomado parte en 1977 en el atentado al Almirante Guzetti, en el que el oficial fue baleado en la cabeza y dejado por muerto (luego del retorno a la democracia, hubo una causa abierta al respecto en el Juzgado Federal Nro 5 de la Capital Federal, en la que estuvo incriminada y con prohibición de salir del país).
Su permanencia en esa unidad naval la relató ella misma en “Ese infierno” (Ed. Sudamericana), otro panegírico de los “jóvenes idealistas” publicado en 2001, y de la que es autora junto con las “montos” Munú Actis, Cristina Aldini y Liliana Gardella. No hay párrafo en el libro que de indicación clara de porqué, pese al poder de vida y muerte que se dice que los uniformados tenían sobre sus detenidos, la Lewin sobrevivió. La realidad es que ella (como cientos y cientos de terroristas cuando eran capturados), colaboró con las fuerzas militares, que la “premiaron” permitiéndole llamar por teléfono y visitar a sus familiares mientras estuvo detenida, para luego, el 10/1/79, dejarla en situación de “libertad vigilada”. En abril de 1981 se le permitió salir del país; como era de esperar de tan convencida “revolucionaria”, se exilió en EE.UU., en la ciudad de Nueva York (no la Cuba castrista, precisamente).

Foto: Miriam Lewin al ingresar a la ex – ESMA (Nº de caso 090).
Dijo en el juicio a las juntas: “…estaba muy delgada, muy mal físicamente, había perdido 12 kilos…”.
De ser así, a juzgar por estas fotos, antes debe haber sido obesa…

El supuesto calvario que todos atribuyen a la detención en esa unidad naval tiene, para la Lewin, ribetes particulares. Pese a los “horrores” que ella misma relata y que hoy le dan “cartel” a la hora de presentarse como “ex–presa política”,
– fue allí donde conoce a otro terrorista, Carlos García (“Roque”), quien luego fue su esposo, y a quien también liberan los marinos;
– fue allí donde “La Gringa” queda embarazada, siendo hoy su hijo activo militante de la agrupación “h.i.j.o.s.”;- fue allí de donde se la trasladaba a su domicilio, para que pasara los fines de semana en su casa; – fue allí de donde se le dio la “libertad vigilada”, para trabajar en el partido político del Almirante Massera, primero, y luego, desde mediados del 79, en el Ministerio de Bienestar Social, donde con otros terroristas “arrepentidos” trabajaba para el gobierno militar y cobraba un sueldo; y- fue allí, finalmente, desde donde se le permitió irse del país, al que regresó en septiembre de 1984.
En el exterior se dedicó a mentir sobre la realidad argentina, y a presentarse como “militante social”, “otra más” de los tantos sufrientes de la “criminal dictadura argentina”. Declaró, entre otros, frente al rabino Marshall Meyer, luego de lamentable actuación junto a Sábato y otros “notables” en la CoNaDep de Alfonsín. Es precisamente frente a esta “comisión especial” (expresamente prohibida por la Constitución Nacional), que en febrero del 85 la Lewin da su “testimonio”, bajo Legajo 2.365, siendo citada en las páginas 74 y 134 del fantasioso “Nunca Más”.

Foto: Lewin embarazada, trabajando por un sueldo en el Ministerio de Bienestar Social (septiembre 1979)

Durante su declaración ante el tribunal que juzgó a las juntas militares que intervinieron en la guerra antiterrorista, el 18/785, dejó documentadas algunas verdades que ella y sus cómplices se han cuidado de recordar desde entonces.Por ejemplo, cuando el juez Arslanian –hoy ministro de inseguridad de Buenos Aires- le preguntó si había sido torturada, la Lewin respondió textualmente: “No, en la Escuela de Mecánica de la Armada no fui sometida a ninguna tortura física”.

Cuando el mismo juez le preguntó claramente “¿Tenía usted alguna militancia política en ese momento?”, la respuesta fue “Sí, yo militaba en la Juventud Universitaria Peronista”. Sin embargo, poco antes había reconocido al tribunal que llevaba consigo una pastilla de cianuro, artilugio autorizado por la conducción de “montoneros” para evitar que sus miembros cayeran vivos en manos de las fuerzas legales. O sea que poco de “J.U.P.” y sí mucho de “monto” (¿eso no es “falso testimonio”?). Corroborando su pertenencia a “montoneros” (y no a una organización lateral), poco después se produce el siguiente diálogo, en el que intervino un miembro de la defensa:

Arslanian: “Dr. Alvarado”.

Alvarado: “Una sola pregunta, señor presidente, al referirse a Patricia Roisinger también se refirió la testigo a su marido, y dijo que era un militante del Ala Oeste, ¿qué quiso decir con eso?”.

Arslanian: “¿Un militante del ala Oeste, de qué organización?”.

Lewin: “Entiendo que de la Juventud Peronista, yo no conocía exactamente la militancia”.

La J.U.P. nunca tuvo un “ala oeste”; “montoneros”, en cambio…

Miriam Lewin, ante el juez, no hacia otra cosa que seguir el mandato del Manual de las Milicias Montoneras: “ubicarse en el nivel lo mas superficial posible. No reconocerse miembro de la organización”.

Foto: uno de los tantos listados de “montoneros arrepentidos” trabajando para el gobierno militar, en este caso en el Ministerio de Bienestar Social. La lewin aparece sobre el nombre marcado.

En otra parte de su declaración, Arslanian le preguntó qué características tenían los detenidos en la ex–ESMA. Contestó Miriam Lewin: “…había detenidos que formaba parte del ministaff, personas que por su colaboración, ya sea en forma de señalar gente en la calle o señalar domicilios de personas buscadas por la Marina, se habían ganado la confianza de estas personas, o también otras personas que colaboraban en la parte de inteligencia”; y más adelante, al interrogante de si “…se vio beneficiada con ese régimen de salida transitoria”, la terrorista respondió: “Sí, señor… el régimen de la Escuela de Mecánica de la Armada era, podría denominarlo así, escalonado. Primero, se le dejaba al secuestrado tomar contacto telefónico con la familia una vez por mes, una vez cada dos meses, cada vez más frecuente hasta que se organizaba una salida, que se efectuaba, casi por norma general, acompañada de un oficial o de un suboficial armado, que permanecía presente en la visita familiar y luego retiraba al secuestrado y lo volvía a ingresar en la Escuela de Mecánica; después de mucho tiempo de estas visitas controladas, se le permitía al secuestrado permanecer en su domicilio una noche, generalmente ocurría los fines de semana…” . Continuó Arslanian: “En cuanto concierne a usted, ¿esas salidas las hizo usted en ese régimen progresivo que acaba…”.”Efectivamente”, fue la respuesta de Lewin. Hoy, a sueldo del Grupo Clarín, se presenta como “una joven idealista que en la década del 70 ayudaba a los pobres y soñaba con un mundo mejor”. Se contradice en una entrevista en Página/12 (agosto de 2001), ya que en esta primero dice que “éramos seres humanos normales comprometidos con sus ideales y con las contradicciones propias de la forma en que esos ideales se habían organizado”, pero más adelante habla de la práctica de los jerarcas Nazis, la pastilla, “esa dosis de cianuro que todo militante montonero guardaba”, y sigue el reportaje: “…mi sacrificio por los demás –cuenta Miriam– ponerme la pastilla en la boca, mirar al cielo y decir gracias por poder morir así”. Muy poco de normal, mucho de mesiánico y psicópata. Y, como se ha visto, también mucho de paranoia. Cuando le preguntaron el porqué había contemplado el suicidio, contestó: “…por las noticias que yo tenía de terribles torturas como… no sé, puedo nombrar una: ratas en la vagina, ese tipo de cosas”. Los jerarcas “montoneros”, a salvo en sus exilios dorados, sabían cómo mentir para lograr engañar a los crédulos seguidores: la autoprotección mediante el suicidio de sus subordinados.

Durante su declaración en el juicio a las juntas jamás mencionó explícitamente su pertenencia a la banda criminal de Firmenich. Tampoco, increíblemente, lo hizo en su libro, ya citado. Cuando fue criticada por ello, envió la siguiente respuesta: “…no quiero polemizar. Es verdad: formábamos parte de una organización que mataba y ponía bombas. Nunca, NUNCA, dijimos que no teníamos nada que ver con la militancia. Al contrario, la asumimos bien de frente…”.

 

En agosto y septiembre de 2007, las “detectives” Lewin y Santillán produjeron una “investigación” sobre la figura del Capitán Alfredo Astiz, veterano de la Guerra contra el terrorismo y de Malvinas. Con su habitual “profesionalismo”, falsearon hasta la historia misma de la gesta malvinense, para culpar al marino –hoy injusta e ilegalmente detenido- hasta de la derrota del 82, como antes lo hicieron responsable de cuanta barbaridad los testigos “imparciales” como “La Gringa” le endilgan a los uniformados.

Pasarán a la historia del periodismo dos notas de la “montonera” Lewin. La primera, cuando durante la transmisión de Canal 13 de los hechos de Diciembre de 2001 en Plaza de Mayo, pintó por su celular un cuadro desgarrador de terribles masacres, sin percatarse que el propio canal mostraba la imagen de la plaza casi vacía, para horror del locutor en off que desde el canal le avisaba –al aire- “¡Miriam! ¡Miriam! tenemos imagen directa de la plaza en el aire, desde arriba…”. La segunda, en una nota de Telenoche realizada en Malvinas y emitida el 2/4/07, cuando ante la imagen de una playa pedregosa, escarpada y muy poco atractiva, en la que resaltaba un cartel de “Atención MINAS”, la colaboracionista sorprendió al mundo informando que “…desde las guerra de Malvinas, en estas paradisíacas playas nadie puede bañarse…”.
En marzo de 2004 fue una de los “milagrosos sobrevivientes” de la ex–ESMA que acompañaron al matrimonio presidencial en su propagandística recorrida a las instalaciones de la unidad naval, “recuperada” para el terrorismo.

Una vieja frase aconseja que “nunca le preguntes a un sobreviviente, cómo sobrevivió”. Muy a pesar de Miriam Lewin, en la ya mencionada entrevista en Página/12, se lo preguntan. Cuenta el diario oficialista: “¿Y vos, por qué sobreviviste?”, le preguntó la hermana de una desaparecida a Miriam Lewin cuando fue a hacerle una entrevista. No tuvo respuesta…”.La Lewin, como todos los jóvenes idealistas, aun no ha logrado darse cuenta de la responsabilidad que tiene ante las miles de víctimas inocentes que han dejado en su “lucha armada”, pues nada justifica el ataque a la población civil y a los no combatientes, y mucho menos durante gobiernos democráticos, como los del peronismo en los 70 (Lastiri, Perón e Isabel Perón).

Mentiras descaradas

Ante lo visto en el caso de la mentirosa Lewin, las declaraciones que siguen se ven ahora, también, como flagrantes, descaradas y desvergonzadas mentiras sobre lo sucedido en los 70:

Mentira 1

“…en los ´70, durante la represión, los militares tuvieron especial saña con las víctimas judías” (Jorge Kirszenbaum, vicepresidente en ejercicio de la presidencia de la DAIA; comunicado de la DAIA Nº 1324, 2/12/04).

Mentira 2

“…en el accionar del terrorismo de Estado instaurado en nuestro país los ciudadanos de origen judío fueron mayormente victimizados por causa de su ascendencia” (Eduardo Luis Duhalde; Página/12, 2/9/07).

Mentira 3

“… pude hablar con él (Gral. Bignone) porque era amiga de su hermana y me contestó que los mataban a todos… El está en libertad injustamente porque el plan sistemático de robo de bebés está probado…” (Estela Carlotto, presidenta de abuelas de Plaza de Mayo; sitio web Presidencia de la Nación; 4/10/06)

Verdad

Una valerosa declaración de la Diputada Nora Guinzburg; fragmento de una nota firmada por ella y publicada en La Nación, 30/8/03.

“…Es muy posible también que cuando se produjeron situaciones de vejación los judíos hayan sido objeto de “especial tratamiento”… Pero la actitud de algunos en estas circunstancias no es suficiente para sostener que el proceso militar tuvo una especial inclinación perversa hacia ellos. Oportunamente, el poder político democráticamente elegido entendió que la justicia se alcanzaría juzgando a las cúpulas militares. Que alguien no haya quedado satisfecho con el resultado del juzgamiento no significa que éste no haya existido”

 

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