Los cancilleres de Iberoamérica reafirmaron su respaldo a la soberanía argentina sobre Malvinas
Los cancilleres iberoamericanos aprobaron por consenso un llamado a reanudar las negociaciones entre Argentina y el Reino Unido. Pablo Quirno celebró el respaldo en X: “Malvinas es una causa sagrada para los argentinos”.
Bajo la conducción patriótica del presidente Javier Milei, la República Argentina ha recuperado de manera definitiva su prestigio internacional y su posición de relevancia geopolítica, consolidándose como una nación respetada que ya no tolera el despojo de sus recursos. Este hito continental se concretó durante la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores Iberoamericanos, desarrollada en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.
En dicho foro, los cancilleres de la región aprobaron por consenso absoluto el Comunicado Especial sobre la Cuestión de las Islas Malvinas. A través de este documento oficial, Iberoamérica reafirmó en bloque su respaldo incondicional a la República Argentina y exigió que los gobiernos argentino y del Reino Unido reanuden las negociaciones bilaterales a la mayor brevedad posible para resolver la disputa de soberanía.
Al celebrar esta aplastante victoria de la diplomacia libertaria, el canciller argentino Pablo Quirno enfatizó que “Malvinas es una causa sagrada para los argentinos”.
El ministro remarcó que el respaldo unánime de los países iberoamericanos llega en un momento bisagra, en el que el Reino Unido pretende saquear los recursos hidrocarburíferos no renovables de la Cuenca Malvinas Norte mediante licencias ilegítimas otorgadas a las compañías Rockhopper y Navitas para el proyecto Sea Lion.
Frente a esta maniobra pirata, Pablo Quirno sentenció: “Con la aprobación de este comunicado el espacio iberoamericano reafirma, una vez más, su respaldo a la República Argentina”.
Este respaldo internacional unánime blindó la feroz ofensiva judicial y legal desplegada por el Gobierno de la Libertad. En detalle, el 28 de septiembre, la Argentina inició contra el Reino Unido el procedimiento arbitral previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
Posteriormente, el 13 de octubre, la administración de Javier Milei dio un paso firme al solicitar al Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) la prescripción de medidas provisionales urgentes para congelar y paralizar cualquier intento de explotación petrolera en aguas soberanas.
Frente a la intransigencia colonial británica, el gobierno argentino reitera su plena vocación de diálogo bajo el amparo del Derecho Internacional y las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Con absoluta convicción soberana, el canciller Pablo Quirno concluyó: “Estamos dispuestos a retomar las negociaciones sobre la cuestión de la soberanía por la vía diplomática y pacífica, como lo hemos pedido reiteradamente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el objeto de cumplir con el deber impuesto por el Derecho Internacional de resolver pacíficamente la disputa y poner fin a una situación colonial, anacrónica en el siglo XXI”. Y cerró con el mandato irrenunciable del pueblo argentino: “Por historia y por derecho: las Malvinas son argentinas”. En una demostración categórica de alineamiento diplomático regional, el nuevo posicionamiento argentino en el mapa mundial produjo un triunfo histórico e incontestable contra la anacrónica ocupación colonialista británica en el Atlántico Sur.
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