¿Por qué ‘el rey gasístico’ de Oriente Medio quiere comprar gas a EE.UU.?
Catar firmó acuerdo para comprar cuatro millones de toneladas anuales de GNL estadounidense hasta 2054 tras daños en su instalación de Ras Laffan y caos en el estrecho de Ormuz.
Catar, que se posiciona como un actor clave en el mercado energético mundial, particularmente en lo referente al gas, firmó un acuerdo histórico con la compañía estadounidense Cheniere Energy para comprar cuatro millones de toneladas anuales de gas natural licuado hasta 2054, su primer contrato de este tipo con EE.UU. mientras enfrenta limitaciones en su propia producción debido a la guerra contra Irán, informó Bloomberg el 22 de octubre.
El pacto responde a las dificultades de Catar, anteriormente uno de los mayores exportadores mundiales de GNL, para abastecer a sus clientes tras los daños en su instalación de Ras Laffan durante el conflicto. Además, la empresa QatarEnergy ha reducido drásticamente sus flujos por el caos en el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz.
El suministro provendrá de las dos plantas de Cheniere: Sabine Pass en Luisiana y Corpus Christi en Texas, con dos millones de toneladas anuales de cada una. Las entregas comenzarán a principios de los años 2030. Un millón de toneladas anuales de Sabine Pass depende de la aprobación final de inversión para la expansión de esa instalación.
El presidente de QatarEnergy, Saad Sherida al Kaabi, calificó el acuerdo como un hito para diversificar la cartera global de GNL de la compañía. “Esta importante compra a largo plazo expandirá y diversificará nuestra cartera global de GNL y mejorará nuestra capacidad para satisfacer los requisitos cambiantes del mercado”, declaró.
QatarEnergy es propietaria mayoritaria de la planta de exportación Golden Pass en Texas, actualmente en fase de arranque, junto con ExxonMobil Holdings. La instalación tiene una capacidad proyectada de 18 millones de toneladas anuales.
- El estrecho de Ormuz permanece bloqueado por la acción simultánea y enfrentada de Irán y Estados Unidos.
- La importancia de esta situación radica en que el estrecho es la vía de tránsito de aproximadamente el 20 % del petróleo mundial y del GNL, por lo que su cierre prolongado podría desencadenar un aumento sostenido de los precios energéticos y afectar la estabilidad económica global.
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