Detuvieron a dos hermanos por planear ataques a escuelas con ChatGPT en Chaco: los deschavó el FBI
Una alerta del FBI activó una investigación en Sáenz Peña. Los jóvenes de 19 y 22 años quedaron bajo arresto domiciliario. En los allanamientos secuestraron agendas con anotaciones, armas blancas y material con simbología nazi.
Dos hermanos de 19 y 22 años fueron detenidos en Sáenz Peña, Chaco, luego de que una alerta del FBI advirtiera sobre consultas realizadas a ChatGPT vinculadas con la planificación de posibles ataques armados contra establecimientos educativos.
La investigación, encabezada por la Fiscalía Federal de Sáenz Peña, permitió identificar el domicilio de los sospechosos y avanzar con allanamientos en los que se secuestraron agendas con anotaciones manuscritas, elementos cortopunzantes, combustible y dispositivos electrónicos.

El caso generó preocupación debido a las referencias a escuelas primarias, secundarias y jardines de infantes que aparecieron en el material investigado. Los jóvenes permanecen bajo arresto domiciliario durante un plazo inicial de 30 días, con custodia especial de Gendarmería Nacional.
La alerta del FBI y las referencias a establecimientos educativos
La investigación comenzó cuando el FBI detectó consultas en ChatGPT realizadas por un usuario radicado en Sáenz Peña. En esas conversaciones aparecían referencias a posibles ataques armados contra instituciones educativas y se mencionaba el 28 de octubre como una posible fecha para ejecutar el plan, durante el izamiento de la bandera.
La información llegó a las autoridades argentinas y dio inicio a las tareas de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Gendarmería Nacional con sede en Sáenz Peña. Durante el fin de semana previo al lunes 13 de octubre, los investigadores analizaron direcciones IP, cruzaron datos de redes sociales y realizaron tareas de campo para identificar a los presuntos involucrados.

En un primer momento, trascendió que los jóvenes planeaban atacar una universidad de Corrientes. Sin embargo, las fuentes judiciales consultadas aclararon que esa institución no fue mencionada en el expediente.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los investigadores fueron tres coordenadas geográficas anotadas en una de las agendas secuestradas. Al verificar esas ubicaciones, detectaron que una correspondía a un colegio secundario, otra a un jardín de infantes y la tercera a un establecimiento educativo de la ciudad de Corrientes.
Los apuntes también incluían referencias a conseguir nafta y una moto, quemar un lugar y regresar al día siguiente para observar el resultado. Algunas palabras no eran completamente legibles, por lo que el contenido continúa bajo análisis judicial.
Qué encontraron en la casa de los hermanos
Los allanamientos se realizaron en la vivienda donde los dos jóvenes vivían junto a su madre.
En una de las libretas secuestradas había referencias a una posible vía de escape, lugares donde explotarían artefactos, personas que pretendían matar primero y armas que utilizarían. Los investigadores también identificaron una descripción de una pistola Beretta 92 y de su funcionamiento.
Además de las agendas, los efectivos encontraron diez elementos cortopunzantes y herramientas, entre ellos cuchillos, un machete y facas de fabricación casera. También secuestraron un bidón de nafta vacío y un ejemplar del libro El tren de la muerte, cuya tapa exhibía un águila y una esvástica, símbolos asociados al nazismo.
El procedimiento incluyó el secuestro de 3.280.000 de pesos en efectivo, tres teléfonos celulares, tres notebooks, una computadora de escritorio y distintos dispositivos de almacenamiento digital.
Pese a las referencias a armas de fuego y explosivos que aparecían en el material investigado, los efectivos no encontraron armas de fuego ni explosivos durante los allanamientos.
La defensa de los jóvenes y las pericias ordenadas por la Justicia
Tras las detenciones, el abogado de los hermanos, Cristian Arana, presentó una explicación sobre el origen de las consultas. Sostuvo que uno de los jóvenes había utilizado la computadora del otro para realizar las búsquedas.
Según el letrado, su defendido había conocido un episodio similar ocurrido en otra provincia y quiso comprobar si era cierto que el FBI intervenía cuando detectaba consultas de ese tipo. “Quiso saber si era verdad que venía el FBI”, afirmó Arana, quien también sostuvo que el caso debía servir como advertencia sobre las consecuencias de realizar estas búsquedas.
La madre de los jóvenes, una médica que trabaja en el área de terapia intensiva del hospital local, estuvo presente durante la audiencia judicial. De acuerdo con las fuentes consultadas, pidió recuperar información profesional almacenada en una de las computadoras incautadas, donde conservaba historias clínicas y registros de sus pacientes. Las autoridades le facilitaron una copia de esos archivos, aunque el equipo continuó bajo custodia judicial para ser peritado.
Por orden de la Fiscalía, ambos hermanos deberán someterse a pericias psiquiátricas mientras los investigadores profundizan el análisis de los dispositivos electrónicos y del resto del material secuestrado.
Cronica.com
