09/22/2026

Hostigamiento en Reino Unido: insultan a una estudiante por combatir el antisemitismo

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Amberley Thay denuncia que fue llamada “agente del Mossad” y “asesina de bebés” por promover la memoria del Holocausto y combatir el antisemitismo.

Una estudiante universitaria británica de 20 años denunció haber sido víctima de hostigamiento e insultos por promover la memoria del Holocausto y combatir el antisemitismo dentro de su universidad. Entre las acusaciones que asegura haber recibido figuran calificativos como “agente del Mossad”, “portavoz de Israel” y hasta “asesina de bebés”.

El caso de Amberley Thay, estudiante de tercer año de Historia en la Universidad de Exeter, expone el clima de tensión que atraviesan algunos campus universitarios británicos en torno a Israel, el conflicto en Medio Oriente y la memoria del Holocausto.

“Agente del Mossad” y “asesina de bebés”

Thay lleva aproximadamente cuatro años dedicada a la educación sobre el Holocausto y la lucha contra el antisemitismo. Incluso se desempeña como embajadora regional de Holocaust Educational Trust, una organización británica dedicada a preservar la memoria de la Shoá.

Su compromiso comenzó después de visitar Auschwitz a través de uno de los programas educativos de la organización.

Sin embargo, según relató al Daily Telegraph, su actividad dentro de la universidad terminó convirtiéndola en blanco de ataques por parte de otros estudiantes.

La joven aseguró que fue señalada como “agente del Mossad”, “portavoz de Israel” y “asesina de bebés”. En uno de los episodios que relató, una amiga recibió una advertencia de otro estudiante que aseguraba que Thay apoyaba el asesinato de niños.

La estudiante también denunció haber escuchado comentarios basados en estereotipos antisemitas, incluyendo referencias ofensivas hacia los judíos y el dinero.

Negacionismo y falsedades sobre el Holocausto

Además de los insultos, Thay relató situaciones que, según su experiencia, evidencian un preocupante desconocimiento sobre el Holocausto entre algunos estudiantes.

La joven aseguró haber escuchado a compañeros afirmar que durante la Shoá fueron asesinados “solo” algunos cientos de miles de judíos, muy lejos de los aproximadamente seis millones de judíos asesinados por la Alemania nazi y sus colaboradores.

Thay sostiene que parte de esa desinformación podría estar relacionada con contenidos difundidos en redes sociales, donde las falsificaciones históricas y las teorías negacionistas pueden alcanzar rápidamente a jóvenes usuarios.

Para la estudiante, no se trata simplemente de errores académicos. La distorsión de los hechos históricos puede contribuir a minimizar la magnitud del Holocausto y generar un terreno más favorable para la propagación de prejuicios antisemitas.

La víctima ni siquiera es judía

Uno de los aspectos que más llamó la atención en el caso es que Thay no pertenece a la comunidad judía.

Su actividad comenzó a partir de una experiencia educativa en Auschwitz y se centró desde entonces en la preservación de la memoria histórica y la lucha contra el antisemitismo.

Karen Pollock, directora ejecutiva de Holocaust Educational Trust, destacó precisamente esta circunstancia y sostuvo que el caso demuestra la importancia de mantener los programas de educación sobre el Holocausto.

La organización considera especialmente preocupante que jóvenes puedan convertirse en blanco de hostilidad por defender la memoria de las víctimas y denunciar el antisemitismo.

La Universidad de Exeter dice no conocer los casos

La Universidad de Exeter afirmó al Daily Telegraph que no tenía conocimiento de los incidentes específicos denunciados por Thay.

Un portavoz de la institución instó a los estudiantes a denunciar cualquier episodio de discriminación o acoso que sufran o presencien dentro del campus.

La universidad también aseguró que trabaja con estudiantes y miembros del personal judíos para combatir el antisemitismo y garantizar un entorno seguro para toda la comunidad académica.

La joven asegura que continuará con su trabajo

A pesar de los episodios denunciados, Thay sostiene que las agresiones no la llevaron a abandonar la tarea que comenzó después de visitar Auschwitz.

Por el contrario, considera que la necesidad de enseñar sobre el Holocausto y combatir el antisemitismo sigue siendo especialmente importante entre las nuevas generaciones.

Su caso vuelve a poner bajo la lupa el clima que se vive en algunos campus universitarios británicos y el impacto que pueden tener la desinformación, los estereotipos antisemitas y la polarización en torno al conflicto de Medio Oriente.

El episodio también plantea una cuestión central: que una estudiante dedicada a preservar la memoria del Holocausto termine siendo acusada de apoyar el asesinato de niños demuestra hasta qué punto el debate puede quedar contaminado por prejuicios y acusaciones sin fundamento.

Derechadiario.com