08/26/2026

Presionado por la Justicia y el reclamo de familiares, Jorge Macri dio marcha atrás con la licitación de una bóveda

11

La anulación de la polémica concesión ocurrió tras una decisión judicial favorable a las familias, la interpelación de la Legislatura porteña y el rechazo de gran parte de la sociedad.

Después de varias semanas de controversias por la polémica licitación de una bóveda en el cementerio de La Recoleta para la instalación de un local gastronómico y Gift Shop para turistas, el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri cedió ante el reclamo de familiares que tenían a sus seres queridos descansando en ese lugar. El tema, que había sido revelado por este medio, se viralizó rápidamente en otros medios.

En principio, el gobierno porteño tomó esta medida también presionado por la Justicia tras un fallo que hizo lugar a una cautelar de la familia Girado, y al rechazo que generó este tema en la Legislatura porteña luego de la presentación de dos Pedidos de Informes de la UCR y el peronismo. El anuncio lo hizo mediante un comunicado que hizo girar a diferentes medios.

Previamente, el gobierno porteño justificó la expropiación de la bóveda argumentando que los 30 propietarios registrados acumulan una deuda por mantenimiento de $22.215.070 correspondiente al período 2007-2026.

El espacio se ubica en la Sección 17, Tablón 201, con una superficie cubierta aproximada de 24,55 metros cuadrados. Señalaron, además que «el procedimiento de expropiar bóvedas es el mismo de siempre, en todos los cementerios: se notifica a los titulares y si no se presentan el expediente judicial avanza».

Conflicto en el cementerio

El fin de semana tomó protagonismo la justicia porteña que, tras una inspección realizada en el lugar por orden del juez Roberto Gallardo, titular del Juzgado N°6 en lo Contencioso, Administrativo y Tributario, la bóveda fue clausurada preventivamente para que no se ejecute ninguna acción en el lugar.

Gallardo constató que los ataúdes de la familia siguen en la bóveda pero, distintos integrantes de la familia denunciaron la falta de algunos de los cajones y que otros fueron “tirados al piso” y destruidos. Todo esto, destacaron, ocurrió después del 13 de agosto, último día que un integrante de la familia Girado visitó el lugar.

Desde que el tema fue revelado por este medio, a la fecha, ocurrieron varios hechos que sorprendieron al gobierno porteño: aparecieron los familiares que reclamaron la bóveda; horas después el GCBA no permitió que ingresen a la misma y la Legislatura porteña presentó dos Pedidos de Informes sobre este tema.

Tiempoar.com