El Gobierno incorporó la ludopatía y el consumo de sustancias como problemáticas prioritarias de salud pública
El Ejecutivo modificó la Ley de Ministerios y amplió las competencias de Salud en prevención y tratamiento de consumos problemáticos. Además, redefinió funciones del Ministerio de Salud sobre alimentos y productos sanitarios.
El Gobierno modificó la Ley de Ministerios N° 22.520 y amplió las competencias del Ministerio de Salud en materia de prevención y tratamiento de problemáticas sanitarias. En esa línea, incorporó de manera expresa las políticas vinculadas con el consumo de sustancias psicoactivas y la ludopatía.
La decisión quedó establecida esta madrugada a través del Decreto 771/2026, publicado en el Boletín Oficial. La normativa establece que Salud tendrá entre sus atribuciones el diseño y la ejecución de políticas públicas destinadas a la prevención y el tratamiento del consumo de sustancias psicoactivas.
En el texto oficial, se destaca que el cambio busca actualizar las competencias de la cartera frente a problemáticas que el Gobierno considera prioritarias dentro del área sanitaria.
Uno de los puntos centrales de la normativa es la incorporación de la ludopatía asociada a los juegos de azar y las apuestas. De este modo, la nueva disposición contempla acciones de prevención, concientización, capacitación, investigación y abordaje integral de las personas afectadas. El objetivo es fortalecer las herramientas del Estado para detectar y atender tempranamente este tipo de trastornos.
La decisión está vinculada con los resultados de un estudio realizado en 2025 por el Observatorio Argentino de Drogas, dependiente de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas.
De acuerdo con los datos citados por el Gobierno, más de una cuarta parte de los estudiantes secundarios consultados manifestó haber realizado apuestas con dinero durante el último año, con una prevalencia particularmente elevada en las modalidades desarrolladas a través de plataformas digitales.
Las autoridades señalaron que la ludopatía es reconocida como un trastorno caracterizado por la pérdida de control sobre la conducta de juego y por la persistencia de esa conducta pese a sus consecuencias negativas.
Asimismo, remarcaron su impacto potencial sobre la salud mental, la economía personal y familiar, las relaciones sociales y el desempeño educativo y laboral.
El Ejecutivo sostuvo además que la prevención, la detección temprana, la asistencia y la rehabilitación de las personas afectadas deben ser consideradas intervenciones propias de las políticas públicas de salud.
Por eso, el nuevo esquema contempla el fortalecimiento de campañas de concientización, la producción de evidencia, la capacitación de equipos sanitarios y la creación de dispositivos asistenciales especializados.
En paralelo, el decreto redefinió competencias vinculadas con la fiscalización sanitaria y la producción de alimentos. El Ministerio de Salud ejercerá la rectoría sanitaria y la normatización en materia de salud alimentaria, mientras que se establecerán responsabilidades específicas para el control de la sanidad, calidad e inocuidad de productos agroalimentarios.
El alcance de la medida incluye bebidas, aguas minerales, alimentos dietéticos y acondicionados, además de aditivos e ingredientes utilizados en la alimentación humana.
La reorganización también contempla controles sobre productos medicinales, biológicos, drogas, hierbas medicinales y material médico, además de disposiciones sobre sustancias prohibidas o de uso condicionado en productos de higiene, tocador, cosmética humana y de uso doméstico.
Cronica.com
