Las pymes concentran el grueso del empleo perdido y la búsqueda de personal cayó al menor nivel en un año
El empleo registrado volvió a retroceder en junio y acumuló ocho meses consecutivos sin crecimiento. Las empresas más chicas fueron las más afectadas, mientras la industria también exhibe un deterioro del mercado laboral y una reducción en la cantidad de empleadores.
El deterioro del empleo privado registrado golpea con mayor intensidad a las pequeñas empresas. En junio, la cantidad de puestos de trabajo en las firmas de menor tamaño cayó 0,4% mensual, cuatro veces más que el retroceso de 0,1% observado entre las grandes compañías. Las medianas, en cambio, mostraron una mejora de 0,1%.
Los datos surgen de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, que releva la evolución del empleo privado registrado en empresas de cinco o más trabajadores de diez aglomerados urbanos.
La diferencia también se observa con mayor claridad en la comparación contra el año pasado. El empleo en las pequeñas empresas se contrajo 1,9% interanual, mientras que en las grandes compañías la baja fue del 1,5% y en las medianas se limitó al 0,6%. De esta manera, las firmas más chicas encabezaron la pérdida relativa de puestos de trabajo tanto en la comparación mensual como interanual.
La tendencia también aparece en los datos recopilados por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA). El dato más actual, del mes de mayo, mostraba que las empresas de 10 a 49 trabajadores registraban una caída interanual del empleo del 1,5%, frente a una baja del 0,4% en aquellas de entre 50 y 199 empleados y del 1,3% en las compañías con 200 trabajadores o más.
El empleo privado ya acumula ocho meses sin crecer
El desempeño de las pequeñas empresas se produce en medio de un mercado laboral que todavía no logra recuperar dinamismo. En el conjunto de las compañías relevadas, el empleo privado registrado volvió a caer 0,1% mensual en junio y acumuló ocho meses consecutivos sin crecimiento.
Frente a junio de 2025, la contracción alcanzó el 1,3%, profundizando el deterioro interanual. Además, todos los sectores relevados registraron menos empleo que un año atrás.
La mayor caída correspondió a la Construcción, con un retroceso interanual del 4,3%, seguida por Transporte, almacenamiento y comunicaciones (-2,6%) e Industria manufacturera (-2%). También se observaron bajas en Servicios comunales, sociales y personales (-0,8%), Comercio, restaurantes y hoteles (-0,7%) y Servicios financieros y a las empresas (-0,4%).
Sin embargo, la comparación mensual dejó algunas señales positivas. La Construcción aumentó 0,3% y acumuló tres meses consecutivos de crecimiento, mientras que la Industria manufacturera avanzó 0,1% luego de siete meses sin registrar variaciones positivas.
En sentido contrario, Comercio, restaurantes y hoteles retrocedió 0,5% mensual; Servicios financieros y a las empresas, 0,4%; y Transporte, almacenamiento y comunicaciones, 0,1%. Este último sector ya acumula 19 meses sin crecimiento del empleo.
Un dato que sobresale es el comportamiento de Servicios financieros y a las empresas, cuyo empleo volvió a caer pese al mejor desempeño que vienen mostrando algunas actividades vinculadas al sector financiero en los indicadores de actividad. De todos modos, las categorías utilizadas por la EIL y por el EMAE no son estrictamente equivalentes, por lo que la comparación debe tomarse como una señal del contraste entre la evolución de la actividad.
La industria perdió más de 52.000 empleos en un año
Las dificultades del mercado laboral también se reflejan particularmente en la industria manufacturera. Según el último Informe de Indicadores Laborales de la Industria elaborado por el CEU-UIA, en abril el empleo asalariado privado industrial cayó 0,3% mensual desestacionalizado y 4,5% interanual.
En términos absolutos, la industria perdió 52.342 trabajadores registrados en un año y acumuló una reducción de 87.433 puestos frente a agosto de 2023, equivalente a una contracción del 7,3%. En paralelo, el conjunto del empleo asalariado privado registraba una caída interanual del 2,1%, menos de la mitad de la observada en la industria.
La UIA advirtió, además, que el empleo industrial se encontraba en su nivel más bajo de los últimos cinco años y acumulaba doce meses consecutivos de retroceso. Si la comparación se extiende hasta el máximo alcanzado en octubre de 2013, actualmente existen 155.327 trabajadores industriales registrados menos, una reducción del 12,3%.
La caída tampoco fue homogénea entre las diferentes ramas de la actividad. En abril, Textiles, confecciones, cuero y calzado encabezó el deterioro, con una contracción interanual del empleo del 14,2%. Le siguieron Automotores y neumáticos (-6%), Madera y papel (-5,9%), Otras manufacturas (-5%), Metalmecánica (-4,6%), Química y petroquímica (-2,6%) y Alimentos y tabaco (-1,8%).
Menos contrataciones y desvinculaciones
La debilidad también se reflejó en la dinámica de incorporación de trabajadores. Durante junio, tanto las contrataciones como las desvinculaciones disminuyeron por tercer mes consecutivo, una señal de menor movimiento dentro del mercado laboral.
La tasa de entrada se ubicó en 1,6%, mientras que la tasa de salida fue del 1,7%. Así, las bajas de personal continuaron superando a las nuevas incorporaciones y el saldo neto del empleo se mantuvo negativo. A esto se suma una menor búsqueda de trabajadores por parte de las compañías. La tasa de búsqueda de personal descendió al 1,7% del total de ocupados, el nivel más bajo de los últimos doce meses.
La menor dinámica de contratación coincide con el último relevamiento de Bumeran, que señala que alrededor de siete de cada diez empresas realizaron despidos durante la primera mitad del año.
El estudio, realizado entre especialistas en Recursos Humanos y trabajadores, también refleja un escenario de cautela en materia de contrataciones. El 67% de los especialistas en Recursos Humanos afirmó que su organización llevó adelante despidos durante el primer semestre, mientras que entre los trabajadores esa percepción alcanzó el 69%.
La cifra representa, además, un fuerte incremento respecto de 2025, cuando el 44% de los especialistas reconocía desvinculaciones en sus empresas. En conjunto, los distintos indicadores muestran un mercado laboral privado que continúa sin recuperar dinamismo, con menor rotación, expectativas débiles de contratación y un impacto particularmente marcado entre las empresas de menor tamaño y en la industria.
Ambito.com
