La campaña 2027 empieza a moldear la agenda internacional de Javier Milei
Con la estrategia electoral ya en marcha, el Presidente busca sostener sus alianzas internacionales sin abrir frentes con su propia base.
Luego de su gira por la región, que incluyó Brasil, Ecuador y Colombia, el presidente Javier Milei prepara una intensa agenda internacional para los próximos meses, con tres viajes a Estados Unidos previstos antes de fin de año y una misión oficial a China que quedará en manos de su equipo. En este marco, el calendario exterior empieza a quedar atravesado por una variable que hasta hace poco tenía menos peso en las decisiones que se toman en Balcarce 50: la campaña electoral.
El Presidente tiene previsto viajar a Nueva York en septiembre para participar de la Asamblea General de Naciones Unidas, regresar a Washington en octubre para participar de la Official Hispanic Heritage Gala y cerrar el año en Miami, en diciembre, con la cumbre del G20. Las tres escalas estarán marcadas por la relación estratégica con Donald Trump y por el objetivo de profundizar el alineamiento de la Argentina con Estados Unidos.
La primera visita tendrá lugar entre el 22 y el 28 de septiembre, cuando se desarrolle el debate general de la Asamblea General de la ONU. Milei ya participó del encuentro el año pasado y ese viaje terminó funcionando como antesala de su posterior encuentro bilateral con Trump en la Casa Blanca. Para este año, según pudo saber este medio, el Presidente buscará volver a ocupar ese escenario internacional posicionándose como una de las principales figuras de la derecha regional y sostener allí sus críticas a la agenda multilateral. De hecho, en Casa Rosada se trabaja en la organización de un foro de mandatarios de la región alienados con la gestión de Milei.
En octubre, en tanto, Milei viajará a Washington para participar como orador de la Official Hispanic Heritage Gala, una actividad que reunirá a dirigentes políticos, empresarios, inversores y representantes diplomáticos. La fecha tampoco es casual, porque el encuentro se realizará apenas unas semanas antes de las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.
El cierre de la agenda estadounidense será en diciembre, cuando el Presidente participe de la cumbre del G20 en Miami. Estados Unidos ejerce este año la presidencia del foro y Donald Trump será el anfitrión. En los tres viajes, el canciller Pablo Quirno integrará la comitiva presidencial. Todavía no está definido si habrá una nueva reunión bilateral entre Milei y Trump.
Entre la proyección internacional y la campaña, Javier Milei recalcula su estrategia de viajes
La decisión de profundizar el vínculo con Washington convive, sin embargo, con la necesidad de mantener abiertos los canales con China. El país es un socio comercial central para la Argentina y el Gobierno trabaja en una misión a Beijing para avanzar en negociaciones comerciales. Quirno confirmó que la intención es concretar ese viaje este año y que la comitiva incluirá a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al ministro de Economía, Luis Caputo.
La eventual misión a China adquiere una relevancia particular porque el Gobierno necesita administrar una relación que tiene un peso económico concreto mientras mantiene un alineamiento político mucho más estrecho con Washington. Argentina renovó además el swap con China, en un vínculo que sigue siendo necesario para la arquitectura financiera y comercial del país. En Balcarce 50 buscan así sostener una política exterior que privilegia a Estados Unidos en términos estratégicos, pero que no puede darse el lujo de romper con Beijing en términos económicos.
En ese esquema aparece una decisión política que adquiere mayor relevancia a medida que avanza el calendario electoral. Milei delegará la misión a China en dirigentes de su máxima confianza y evitará, al menos en principio, encabezar personalmente una visita que podría generar un costo político entre los sectores más duros de su electorado. La presencia de Karina Milei permite, además, preservar el control político de la misión, mientras que la participación del equipo económico apunta a darle un perfil comercial y de negociación.
La campaña ya comenzó a condicionar las decisiones del Gobierno. Milei construyó buena parte de su identidad política sobre un fuerte alineamiento con Estados Unidos y sobre una crítica frontal al régimen chino durante la campaña presidencial de 2023. Aunque una vez en el poder la relación con Beijing se mantuvo y se volvió más pragmática, una foto presidencial con Xi Jinping todavía puede generar ruido en una base electoral que asocia al Gobierno con una determinada definición geopolítica.
El Ejecutivo parece optar así por una fórmula de equilibrio. Milei se reserva las fotos con Trump, los escenarios internacionales donde puede reforzar su identidad política y los encuentros con dirigentes de derecha, mientras delega en su círculo de mayor confianza las negociaciones con China. No se trata necesariamente de una contradicción, sino de una forma de administrar ambas agendas sin obligar al Presidente a pagar el costo político de cada decisión.
El contraste con la relación con Brasil también resulta significativo. Mientras en Casa Rosada profundizan su sintonía política con Washington, el vínculo con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva atraviesa uno de sus momentos más delicados. El deterioro se produce pese a que ambos países mantienen un intercambio comercial superior a los 31.000 millones de dólares anuales.
La agenda internacional de Milei empieza así a funcionar como una extensión de la campaña electoral. El desafío para el Gobierno será sostener ese equilibrio durante los próximos meses. Milei buscará mostrarse como uno de los principales referentes de la derecha internacional, pero al mismo tiempo necesitará preservar relaciones comerciales que exceden las afinidades ideológicas. La delegación del viaje a China y la concentración de la agenda presidencial en Estados Unidos muestran que, en el inicio formal de la carrera electoral, la política exterior también empieza a ser administrada con la mirada puesta en las urnas.
Ambito.com
