08/12/2026

Incluso tras la reapertura de las carreteras y las instalaciones, las exportaciones podrían sufrir nuevos retrasos a medida que el café acumulado comience a circular de nuevo, lo que podría generar congestión y atascos en los puertos.

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Colombia exporta alrededor de un millón de sacos de 60 kg de café al mes, lo que significa que cada jornada de inactividad implica la retención de un volumen considerable de carga. “Esta situación terminará generando demoras en los embarques y tensionando la cadena logística en cuanto se reactiven las operaciones y se reabran los complejos”, advirtió Gómez.

El Brent se mantiene cerca de los u$s90 por barril ante las dificultades para alcanzar un acuerdo entre EEUU e Irán. Mientras Washington asegura que los flujos de crudo desde Medio Oriente volvieron a niveles normales, datos privados muestran que el tránsito por Ormuz continúa muy por debajo de los niveles previos a la guerra.

El mercado petrolero continúa condicionado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, mientras las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz siguen sin una definición. A ese escenario se sumaron nuevos ataques contra embarcaciones en el Mar Rojo y el Golfo de Omán, que reavivaron las preocupaciones por posibles interrupciones en el suministro.

Los precios del crudo operaron con volatilidad este miércoles y se mantuvieron cerca de sus niveles más altos de las últimas dos semanas. Los futuros del Brent se ubican en torno a los u$s89 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) opera cerca de los u$s83.

El mercado viene atravesando jornadas de fuertes movimientos a medida que cambian las expectativas respecto de una eventual solución al conflicto entre Washington y Teherán. El principal foco continúa puesto en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que, antes del inicio de la guerra, circulaba aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo.

EEUU asegura que el flujo de petróleo se normalizó, pero el mercado pone reparos

En medio de las preocupaciones por el abastecimiento, la administración de Donald Trump aseguró que las exportaciones de petróleo desde Medio Oriente recuperaron niveles similares a los registrados antes del conflicto.

El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, afirmó que los flujos volvieron a niveles normales después de que las Fuerzas Armadas de EEUU coordinaran con países aliados del Golfo un mecanismo para facilitar el transporte de crudo a través de Ormuz y, al mismo tiempo, incrementar el uso de oleoductos y otras terminales para evitar el estrecho.

Según Wright, durante la última semana salieron de la región del Golfo Arábigo unos 15 millones de barriles diarios, mientras que el domingo el volumen habría alcanzado los 20 millones de barriles, incluso por encima del promedio previo a la guerra.

Sin embargo, los datos sobre el tráfico marítimo muestran una situación diferente. Según Kpler, apenas 84 embarcaciones atravesaron Ormuz durante toda la semana pasada, incluidas nueve el domingo, frente a más de 100 tránsitos diarios antes del conflicto.

Las estimaciones de JPMorgan ubican el flujo de petróleo a través del estrecho en alrededor de 4 millones de barriles diarios, por debajo de los 9 millones que, según la administración estadounidense, estarían atravesando actualmente esa vía.

“No es posible reconciliar la disparidad entre lo que vemos y lo que él está citando”, sostuvo Matt Smith, director de investigación de materias primas de Kpler.

Parte de la diferencia podría explicarse por el fuerte incremento en la utilización de rutas alternativas. Los países de la región llevaron prácticamente al máximo la capacidad de sus oleoductos para evitar Ormuz. Arabia Saudita, por ejemplo, estaría desviando más de 5 millones de barriles diarios a través de su oleoducto este-oeste hacia el Mar Rojo.

De esta manera, aunque una parte importante de la producción logra salir de Medio Oriente por rutas alternativas, el tránsito directo por Ormuz continúa lejos de recuperar los niveles previos al conflicto, lo que mantiene la incertidumbre sobre el abastecimiento.

Ormuz sigue en el centro de las negociaciones

Washington y Teherán mantienen diferencias respecto de las condiciones necesarias para avanzar hacia una normalización completa del tránsito.

Irán planteó una serie de exigencias, entre ellas el fin del bloqueo naval estadounidense, el levantamiento de sanciones, la retirada de tropas estadounidenses y el pago de reparaciones de guerra. El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó esas condiciones y, a su vez, reclamó una compensación a Teherán.

Si bien Pakistán expresó cierto optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un entendimiento, los últimos acontecimientos volvieron a sembrar dudas respecto de una resolución rápida.

La incertidumbre resulta particularmente relevante para el mercado energético por el peso que tiene Ormuz en el transporte internacional de crudo y gas natural licuado. Por eso, cualquier señal de avance o retroceso en las negociaciones tiene impacto directo sobre las cotizaciones.

Nuevos ataques elevan el riesgo sobre las rutas marítimas

A las dificultades diplomáticas se sumaron nuevos episodios de violencia en el Mar Rojo y el Golfo de Omán, dos corredores fundamentales para el comercio internacional.

Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, atacaron un buque de carga en el estrecho de Bab el-Mandeb, en un episodio que dejó seis muertos. Se trató de las primeras víctimas mortales vinculadas a ataques contra la navegación en el Mar Rojo en más de un año.

Los hutíes habían declarado el pasado 20 de julio un bloqueo naval contra Arabia Saudita en el Mar Rojo, después del colapso de la tregua en la guerra civil de Yemen.

En paralelo, el Comando Central de Estados Unidos informó que un helicóptero de la Armada estadounidense disparó dos misiles contra un buque portacontenedores que, según Washington, intentaba romper el bloqueo a los puertos iraníes en el Golfo de Omán. El ataque dejó inutilizados los sistemas de dirección y propulsión de la embarcación.

“Los nuevos ataques contra buques ocurridos durante la noche han reavivado la preocupación por una escalada regional”, señalaron estrategas de Danske Bank. Según explicaron, los incidentes aumentaron la incertidumbre y comenzaron a erosionar el optimismo que había generado la posibilidad de un acuerdo para reabrir Ormuz.

EEUU reduce sus reservas estratégicas

Otro elemento que empieza a ganar peso entre los operadores es la evolución de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos (SPR), utilizada por Washington para amortiguar las interrupciones de suministro provocadas por el conflicto.

Según datos del Departamento de Energía estadounidense, las existencias cayeron la semana pasada en 6,1 millones de barriles, hasta ubicarse en 298,7 millones, perforando el umbral de los 300 millones.

En marzo, Trump ordenó liberar 172 millones de barriles de la reserva como respuesta a las disrupciones provocadas por el conflicto con Irán.

Con las negociaciones por Ormuz todavía abiertas, nuevos ataques sobre rutas marítimas estratégicas y diferencias entre las cifras oficiales estadounidenses y los datos privados sobre el flujo efectivo de crudo, la incertidumbre sobre el suministro continúa incorporando una prima de riesgo al mercado petrolero.

Ambito.com