Canal de la Ciudad: tensión entre Jorge Macri y Augusto Marini por el futuro de un centenar de trabajadores
Cale Group asumirá la operación de la señal desde octubre, pero todavía no se presentó ante el personal ni informó si incorporará a los empleados.
La concesión del Canal de la Ciudad a Cale Group Media, la empresa vinculada con el empresario Augusto Marini, abrió un nuevo frente de tensión con el gobierno porteño por el destino de alrededor de un centenar de trabajadores que actualmente cumplen funciones en la señal.
A menos de dos meses del traspaso operativo, los empleados aseguran que todavía no recibieron información concreta sobre su continuidad laboral. Mientras el gobierno de Jorge Macri comenzó a ofrecerles reubicaciones a algunos integrantes de las plantas permanente y transitoria, la compañía adjudicataria no se presentó formalmente ante el personal ni comunicó si incorporará trabajadores a su nueva estructura.
Cale Group Media fue seleccionada para operar la señal durante cinco años después de ofrecer un canon de 50 millones de pesos mensuales, equivalente a 3.000 millones durante todo el período. Aunque la titularidad continuará en manos de la Ciudad, la empresa quedará a cargo del gerenciamiento, la programación, la producción y la explotación comercial del canal.
Los trabajadores se enteraron por las redes sociales
Según relataron empleados del canal a este medio, la primera información sobre el proceso no llegó mediante una comunicación interna, sino a través de una publicación realizada por Jorge Macri en las redes sociales.
“El proceso por el cual nos enteramos fue a través de X (ex Twitter) de Jorge Macri, contando que estaban licitando el canal y que querían descomprimir el gasto para la Ciudad”, explicó uno de los trabajadores consultados por este medio.
La preocupación aumentó luego de que el jefe de Gobierno cuestionara el impacto de la señal y defendiera la necesidad de transferir su operación a una empresa capaz de convertirla en un proyecto más rentable.
Los pliegos establecen que el concesionario deberá conservar contenidos vinculados con la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, hasta el momento no se conocen detalles sobre la futura programación ni sobre la cantidad de trabajadores que necesitará la nueva gestión.
De acuerdo con las fuentes consultadas por REALPOLITIK, el canal cuenta con alrededor de un centenar de empleados alcanzados por distintas modalidades de contratación. Una parte pertenece a la planta permanente o transitoria, mientras que otro grupo trabaja como monotributista bajo convenios que, según denuncian, no les garantizan estabilidad ni protección frente al cambio de operador.
Reubicaciones y contratos precarios
Durante las últimas semanas, el área de Recursos Humanos del gobierno porteño entrevistó a numerosos trabajadores para conocer las tareas que realizan y consultarles si estarían dispuestos a desempeñarse en otras dependencias de la administración de la Ciudad. “A algunos de nosotros nos preguntaron qué hacíamos y si nos interesaban otras áreas del gobierno, pero nadie nos dice qué va a pasar de ahora en más”, aseguró uno de los empleados.
Una tanda de personas pertenecientes a las plantas permanente y transitoria ya habrían recibido propuestas para ser trasladadas a otros organismos. La situación es más delicada para quienes prestan servicios como monotributistas y tienen contratos vigentes solamente hasta fin de año.
“Estamos con unos contratos medio truchos. Somos monotributistas bajo el marco de un contrato que no nos ampara en nada. No nos llegó ninguna oferta ni sabemos si existe la posibilidad de que Cale nos absorba”, advirtió una de las fuentes.
La disparidad contractual amenaza con convertirse en el principal punto de conflicto entre el gobierno porteño y la compañía de Marini: mientras la Ciudad intenta reubicar a una parte del personal, todavía no está claro quién asumirá la responsabilidad por los trabajadores precarizados que no pueden ser trasladados automáticamente dentro del Estado.
Cale Group todavía no se presentó
Los empleados también señalaron que ningún representante de Cale Group Media recorrió las instalaciones para conocer al personal, relevar las áreas de trabajo o informar cómo se organizará la señal a partir del traspaso. “La gente de Cale Group no se presentó, no nos conoció y no sabe quiénes somos”, resumió uno de los trabajadores.
Según la única comunicación interna recibida hasta el momento, el Canal de la Ciudad continuará funcionando bajo su esquema actual hasta el 30 de septiembre de 2026. Desde el día siguiente, la operación quedaría formalmente bajo responsabilidad de la empresa adjudicataria.
“Lo único que nos mandaron fue un correo diciendo que hasta el 30 de septiembre el canal funcionaría como hasta ahora y que después se haría cargo la gente nueva”, explicaron a este medio.
La falta de contacto de la futura concesionaria y la ausencia de definiciones del gobierno porteño mantienen en estado de alerta a los trabajadores. El temor es que el conflicto se profundice cuando se acerque la fecha del traspaso y quede expuesta la situación de quienes no reciban una oferta de reubicación ni sean incorporados por la empresa.
La concesión también enfrenta cuestionamientos jurídicos. El Ente Nacional de Comunicaciones advirtió que el esquema podría entrar en conflicto con el artículo 44 de la ley 26.522, que establece la indelegabilidad de la explotación de las licencias audiovisuales.
Mientras la Ciudad presenta la operación como una forma de reducir gastos y generar ingresos, entre los empleados predomina una pregunta que hasta ahora ninguna de las partes respondió: qué ocurrirá desde octubre con el centenar de trabajadores que sostiene diariamente el funcionamiento del Canal de la Ciudad.
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