Argentina participó de la cumbre contra el Resurgimiento del Terrorismo Político organizada por Estados Unidos
La reunión se realizó en Washington, exhibe la preocupación de Donald Trump respecto a los movimientos extremistas de izquierda, y el canciller Quirno fue orador en la cumbre multilateral
(Desde Washington, Estados Unidos) Los tres intentos de asesinato que sufrió Donald Trump y la muerte violenta del dirigente conservador Charlie Kirk determinaron que el presidente de Estados Unidos firmará la orden ejecutiva de Seguridad Nacional Número Siete, una disposición de emergencia que apunta contra la extrema izquierda y el movimiento anarquista.
La decisión política de Trump es inédita porque hasta ahora Estados Unidos avanzaba contra el terrorismo fundamentalista -Hezbollah o Hamas, por ejemplo-, y por decisión del presidente republicano se van a utilizar muchísimos recursos que se desplegaron tras el ataque a las Torres Gemelas.
“Durante demasiado tiempo, nuestra doctrina antiterrorista ha tenido un punto ciego, un punto ciego cuando se trata de la violencia extremista de la izquierda política. Incluso hoy en día, la sola idea de que el terrorismo de extrema izquierda pueda ser una amenaza grave es tratada como un delirio febril de la derecha o, peor aún, como una peligrosa conspiración fascista. Es tratado de esta manera por muchos en la prensa, por muchos en la academia y en nuestras universidades, y por muchas de nuestras instituciones tradicionales”, aseguró Marco Rubio durante su discurso para abrir las deliberaciones de la cumbre.
Y añadió el secretario de Estado:
“El terrorismo político de extrema izquierda no es una novedad de los tiempos modernos. No es una ficción fabricada por políticos conservadores. Durante la mayor parte de la era moderna, fue de hecho la forma dominante de violencia política. Cada uno de nuestros amigos aquí presentes, provenientes de las naciones de Occidente, recuerda los secuestros, los bombardeos, los asesinatos y las ejecuciones; el terror violento de los Tupamaros, de los Montoneros, de las FARC, del EGP. Recuerdan el salvajismo inhumano de Sendero Luminoso en Perú, los fanáticos maoístas que masacraron a las aldeas campesinas peruanas, matando a machetazos y hachazos a mujeres embarazadas y bebés recién nacidos. Recuerdan a las decenas de miles de guerrilleros marxistas entrenados para matar en los campamentos terroristas de Castro”.
Pablo Quirno representó a la Argentina en la cumbre contra el Resurgimiento del Terrorismo Político. Quirno fue orador principal en el almuerzo oficial, una señal de la alianza estratégica que tiene Javier Milei con Trump.
“Fue una encuentro que reunió a diversos países para mostrar la preocupación de una situación que está ocurriendo, donde se ve el aumento de acciones violentas patrocinadas por la izquierda y la extrema izquierda de las cuales tenemos que estar alerta. Esta iniciativa lo que suma es la cooperación, la inteligencia y el intercambio de información, y plantear que hay que enfrentar este problema, porque sino después sería muy tarde”, explicó el canciller a Infobae y otros medios de la Argentina.
Y completó:
“Tenemos que tener un grado de coordinación muy importante, porque a lo que nos enfrentamos es a un enemigo que no conoce de fronteras y se va moviendo buscando los resquicios”.
Tras la promulgación de la orden Ejecutiva de Seguridad Nacional Número 7, Marco Rubio designó formalmente Antifa Ost , Federación Anarquista Informal, Justicia Proletaria Armada y Autodefensa de Clase Revolucionaria como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT).
En su resolución oficial, el secretario de Estado argumentó que las cuatro organizaciones extremistas han cometido o intentan cometer actos de terrorismo que amenazan la seguridad de ciudadanos americanos, la política exterior o la estabilidad económica de los Estados Unidos.
La inclusión de estas agrupaciones europeas en las listas FTO y SDGT activa un riguroso protocolo de persecución global que implica bloqueo de activos, prohibición de apoyo material y denegación de visados.
En este contexto, se explica que durante la cumbre participaran Scott Bessent -secretario del Tesoro- y Stephen Miller, asesor de Trump en Seguridad Nacional.
Rubio, Bessent, Miller y Chris Landau -vice secretario de Estado- plantearon a los 61 países invitados que Estados Unidos aportará colaboración de inteligencia y recursos logísticos para evitar que las organizaciones terroristas de izquierda pongan en peligro la estabilidad democrática de sus socios estratégicos.
Infobae.com
