La CGT descartó un paro de 36 horas y definió un nuevo plan de lucha contra el Gobierno: cómo será
La central obrera resolvió avanzar con un plan de lucha basado en paros sectoriales y rotativos. En tanto, se postergó una huelga general y comenzaron a delinear una estrategia política con vistas a 2027.
Este jueves, la Confederación General del Trabajo (CGT) decidió dejar en suspenso la convocatoria a un paro general de 36 horas contra el gobierno de Javier Milei. En su lugar, se optó por una estrategia de protesta gradual inspirada en el denominado “modelo francés“.
La decisión fue tomada durante una reunión del Consejo Directivo de la central sindical, donde prevaleció la postura de impulsar medidas de fuerza sectoriales y escalonadas antes de avanzar hacia una huelga nacional.
En esa línea, cabe señalar que un sector pretendía realizar una medida de fuerza de mayor impacto inmediato, mientras que otro grupo de dirigentes buscaba una estrategia sostenida en el tiempo. La misma podría generar mayor presión política y social sobre el Ejecutivo, evitando al mismo tiempo el desgaste de un paro general anticipado.
Nuevo plan de lucha contra el Gobierno
En esa línea, indicaron que el esquema elegido por la central obrera toma como referencia las movilizaciones realizadas en Francia durante 2023 contra la reforma previsional impulsada por Emmanuel Macron.
En lugar de paralizar todas las actividades de manera simultánea, el nuevo plan de la CGT consiste en organizar paros rotativos por sectores, acompañados por movilizaciones y acciones de protesta que se extenderían durante varias semanas.
Según trascendió, esta iniciativa fue impulsada principalmente por dirigentes vinculados al transporte y contó con el respaldo de diversos gremios.
La intención es sostener un nivel constante de conflictividad mediante medidas escalonadas que involucren, en distintas etapas, al transporte, la educación, la industria y otros sectores estratégicos.
Además del plan de lucha, la CGT acordó iniciar la elaboración de un programa político con horizonte en las elecciones de 2027. Desde la conducción sindical sostienen que el movimiento obrero debe recuperar protagonismo en la definición de una agenda política propia, en un contexto de creciente tensión con el Gobierno nacional.
Antes de definir el cronograma definitivo de las protestas, la central abrirá una etapa de consultas con las regionales de todo el país y con organizaciones vinculadas a las pequeñas y medianas empresas, jubilados y el sector educativo.
El objetivo de esta decisión es ampliar el respaldo a las medidas antes de su implementación. De acuerdo con lo debatido en la reunión, las primeras acciones no comenzarían de inmediato.
Por último, la conducción sindical prevé que el plan de lucha se active tras el Mundial de Fútbol, por lo que las primeras protestas podrían llevarse a cabo durante agosto. Asimismo, no descartan culminar más adelante en una huelga general si las condiciones políticas y gremiales lo permite.
Cronica.com
