El impacto es similar al que sufrieron las empresas el año pasado con los aranceles de Donald Trump. Algunas compañías advierten que el nivel pérdidas que están experimentando es semejante al de la crisis de 2008.
Con precios energéticos en niveles históricos, cadenas de suministros globales fracturadas y rutas comerciales bloqueadas, el conflicto en Medio Oriente ya le costó al sector privado a nivel global al menos unos u$s25.000 millones desde su inicio a finales de febrero, niveles de pérdidas similares a los que causó la política arancelaria del mandatario norteamericano, Donald Trump.
La cifra se desprende de un repaso de Reuters de los comunicados corporativos desde el inicio del conflicto por parte de empresas que cotizan en Estados Unidos, Europa y Asia. En total, al menos 279 empresas han citado la guerra como motivo para adoptar medidas defensivas destinadas a mitigar el impacto financiero.
Las aerolíneas representan la mayor parte de los costos cuantificados relacionados con la guerra, con casi u$s15.000 millones, ya que los precios del combustible para aviones casi se han duplicado.
Algunas empresas recurrieron a subidas de precios y recortes de producción. Otras suspendieron los dividendos o las recompras de acciones. En algunos casos más extremos, despidieron temporalmente a personal, añadieron recargos por combustible o solicitaron ayuda gubernamental de emergencia.
A modo de contexto, en octubre del año pasado cientos de empresas habían señalado más de u$s35.000 millones en costos derivados de los aranceles de 2025 de Trump.
“Es similar a lo que observamos durante la crisis financiera mundial”
Con este nuevo cimbronazo, las empresas están moderando las perspectivas para el resto del año, ya que hay pocas expectativas de que se alcance pronto un acuerdo para poner fin al conflicto.
“Este nivel de declive en la industria es similar al que observamos durante la crisis financiera mundial e incluso superior al de otros periodos de recesión“, explicó el director ejecutivo de Whirlpool, Marc Bitzer, a los inversionistas, luego de que en la presentación de sus balances trimestrales la empresa redujera a la mitad sus previsiones para todo el año y suspendiera el pago de dividendos.
Es probable que los incrementos en los precios impulsan a la inflación, lo que reduzca el poder adquisitivo de la mayor parte de la población. “Los consumidores están posponiendo la sustitución de productos y optando por repararlos“, dijo Bitzer.
De manera simlar, el gigante de la comida rápida McDonald’s dijo a principios de este mes que esperaba una mayor inflación de los costos a largo plazo debido a las continuas interrupciones de la cadena de suministro.
Además, el director ejecutivo de McDonald’s, Chris Kempczinski, dijo que el aumento de los precios del combustible está afectando a la demanda de los consumidores de menor poder adquisitivo y añadió que el incremento de los precios de la gasolina “son el principal problema” al que se enfrentan en ese momento.
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