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Dilema PRO: Macri se distancia de LLA, expone a Santilli y Ritondo y deja a intendentes sin causa común

Las diferencias internas en el partido amarillo quedaron a la vista tras un comunicado para el que muchos no fueron notificados. La necesidad de ponerle condiciones al oficialismo nacional para la pelea bonaerense. La disputa por la batuta territorial.

El manifiesto PRO difundido en las últimas horas del domingo provocó un nuevo cimbronazo hacia adentro de la estructura partido. Con letra del expresidente Mauricio Macri, hubo dirigentes que se vieron sorprendidos por el tenor de lo expresado en la publicación y el momento elegido para tomar una fuerte distancia del gobierno nacional.

Según pudo saber Data Clave, algunos referentes no fueron notificados de la salida del documento y la decisión molestó. “No me jodió el contenido. Más bien las formas. Tenemos un rol importante como para no estar al tanto de un movimiento así y enterarme al mismo tiempo que todos a través de los medios”, le dijo a este medio una fuente legislativa.

Sucede que tras la reunión que mantuvieron la semana pasada el ministro del Interior, Diego Santilli, el presidente del PRO en PBA, Cristian Ritondo, y los intendentes bonaerenses, la idea que primó fue la de que el funcionario nacional interceda, en lo posible, para solucionar algunas cuestiones de base que hoy mantiene preocupado a los alcaldes.

Sin embargo, parte del contenido del comunicado hizo foco en cuestiones de gestión que afectan tanto a los gobernadores como los intendentes y que están vinculadas de manera directa con la intervención pública del estado. Una diferencia clara con lo que ofrece el modelo de Javier Milei.

La acción de Macri generó malestar en algunos de los sectores internos del partido amarillo. Sobre todo porque desde la PBA consideran que se dieron “dos pasos en falso, uno hacia adentro y otro hacia afuera”, para conseguir lo solicitado a través de Santilli. “No es la forma para llegar a lo que pretendemos”, le dijo a este medio un dirigente de peso en el PRO de PBA.

Equilibrio

Lo cierto es que no solo los intendentes se sintieron expuestos con el comunicado. Tanto Santilli como Ritondo también quedaron en una situación incómoda. El funcionario nacional en su rol de nexo coordinante con la plana alta de La Libertad Avanza y el diputado nacional como intermediario legislativo.

Las ramas internas que se referencian en ambos dirigentes consideran que Macri se llevó letra de lo expresado durante el encuentro con los intendentes. Sin nombrarlos, los apuntados son Soledad Martínez (Vicente López), María José Gentile (9 de Julio) y el senador bonaerense Pablo Petrecca (de licencia en Junín), quienes reportan al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Los mismos que tienen al expresidente como líder indiscutido del partido.

Las diferencias internas dejaron desacomodados a algunos y podría complicar el armado futuro. Cabe recordar que fue el propio Ritondo quien manifestó que no había posibilidad de no ir unidos con La Libertad Avanza en las elecciones bonaerenses. Algo que Macri, hoy por hoy, planea desautorizar o, de mínima, poner en consideración para evaluar cuál sería la retribución política de subirse a un barco que hoy atraviesa una dura tormenta.

Vale mencionar que se trata de una parte de los dirigentes territoriales que en los comicios del año pasado decidió dar un paso al costado de la alianza con LLA y se sumaron a diferentes propuestas regionales: Petrecca como parte de Somos Buenos Aires, la alianza con radicales y peronistas no kirchneristas, y Gentile por Potencia, el partido de María Eugenia Talerico. En este grupo también está incluido Javier Martínez, a cargo de Pergamino, quien se referencia en Daniel Angelici, y en septiembre pasado formó parte de Hechos, el partido de los hermanos Passaglia.

Con este movimiento, Macri volvió a pisar fuerte en PBA y generó un conflicto interno que hoy abre un nuevo abanico de preguntar en torno a cómo será el posicionamiento del partido camino a los comicios del año próximo. La intención clara es marcar la cancha y dejar en claro que hoy LLA no cuenta con territorio ni candidato propio de nombre para salir a dar la pelea más difícil.

Es, además, la forma que encontró el expresidente no solo para darle un mensaje a LLA sino también a la dirigencia de su propio partido que, al parecer, tiene intenciones de articular sin el visto bueno del fundador del PRO. Lo que está claro es que las diferencias internas existen y que, de no mediar una solución, podría generar nuevos caminos hacia adelante.  

Dataclave.com