Servicio Privado de Información

Leernos tiene sus privilegios

EXCLUSIVO: Se descubrió una red de influencia rusa que opera con vínculos kirchneristas en Argentina

Viajes financiados, organizaciones locales, influencers y militantes K conectados con la agenda de Moscú en el país.

Se descubrió la existencia de una red de influencia rusa que opera en la Argentina a través de organizaciones locales, actividades políticas, vínculos universitarios, contactos municipales e influencers relacionados con sectores kirchneristas. El centro de esa estructura es CICRAL Argentina, el Centro de Integración y Cooperación entre Rusia y América Latina, una entidad que funciona como plataforma de articulación para instalar la agenda de Moscú en el país.

CICRAL fue lanzado públicamente en 2024 en la Casa Rusa, el espacio institucional desde donde el Kremlin impulsa distintas actividades culturales, académicas y políticas en la Argentina. Aunque se presenta como una organización orientada a la cooperación regional, su actividad muestra un patrón mucho más amplio: construir vínculos con dirigentes, militantes, comunicadores, universidades y municipios para promover la narrativa rusa bajo conceptos como el “mundo multipolar” y la cooperación con América Latina.

La red opera mediante una estrategia de bajo perfil, pero con gran capacidad de penetración territorial. La investigación detectó seminarios, charlas, eventos de formación, encuentros en ámbitos académicos, articulación con municipios y presencia en actividades organizadas alrededor de la agenda rusa. No se trata de una estructura masiva ni visible para el gran público, sino de una red de cuadros intermedios, militantes y operadores locales capaces de instalar discursos, generar contactos y amplificar contenidos en redes sociales.

Entre los nombres vinculados a CICRAL aparecen Esteban Luis Perié, presidente de la entidad, y Lucas García, señalado como vicepresidente. García participó en febrero de 2025 del III Foro de Tecnologías del Futuro, presidido por Vladimir Putin, lo que confirma el nivel de conexión de esta organización con espacios institucionales del régimen ruso. Perié, por su parte, aparece asociado a viajes, actividades y contactos con militantes argentinos alineados con posiciones prorrusas.

El entramado también incluye vínculos con sectores kirchneristas y espacios de militancia peronista. La investigación identificó conexiones con influencers K, egresados de universidades del conurbano, empleados municipales bonaerenses y dirigentes de segunda línea. El esquema no parece buscar figuras de alto perfil, sino cuadros con llegada territorial, manejo de redes y capacidad de reproducción discursiva.

La metodología es conocida: actividades culturales, cooperación académica, encuentros juveniles, seminarios geopolíticos y eventos supuestamente institucionales que sirven para construir influencia política. Bajo una estética de intercambio internacional, la red promueve una mirada alineada con los intereses de Moscú y contraria al giro estratégico de la Argentina bajo el Gobierno de Javier Milei, que decidió recomponer la relación con Occidente, Estados Unidos e Israel.

El caso cobra mayor relevancia tras la participación de influencers kirchneristas argentinos en el Sovintern, un foro socialista realizado en Moscú entre el 25 y el 29 de abril. El encuentro reunió a más de 300 delegados de alrededor de 100 partidos y movimientos políticos de más de 70 países, bajo una agenda de articulación internacional de izquierda y con fuerte impronta prorrusa.

En paralelo, investigaciones periodísticas ya habían advertido sobre una red de desinformación rusa en Argentina, acusada de financiar contenidos, publicaciones y operaciones digitales contra el Gobierno nacional. En ese contexto, la actividad de CICRAL y sus conexiones locales abren interrogantes sobre el grado de penetración de la inteligencia rusa en Argentina.

Derechadiario.com