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Un nuevo hito en el tendido de cables submarinos impulsa la infraestructura energética europea

Jan De Nul construye dos buques de gran capacidad para conectar parques eólicos marinos a las redes eléctricas de Países Bajos y Alemania

El sector energético enfrenta nuevos desafíos asociados al crecimiento de las energías renovables y la necesidad de conectar parques eólicos marinos con las redes eléctricas continentales. En este contexto, la construcción de buques de alta capacidad destinados al tendido de cables submarinos resulta clave para garantizar la eficiencia de las futuras interconexiones eléctricas.

Jan De Nul, empresa internacional de origen belga, anunció recientemente el lanzamiento del William Thomson. Esta embarcación se encuentra en proceso de construcción junto a su unidad gemela, el Fleeming Jenkin.

Ambos buques se especializan en el tendido de cables submarinos y se distinguen por su tamaño: 215 metros de eslora y una capacidad de carga de 28 mil toneladas, lo que los convierte en los más grandes de su tipo a nivel mundial.

Diseño orientado a la demanda actual y futura

Desde Jan De Nul aseguraron que tienen previsto poner en funcionamiento el Fleeming Jenkin hacia fines de 2026, mientras que el William Thomson comenzará a operar durante el primer semestre de 2027.

Las nuevas embarcaciones fueron diseñadas para responder a la creciente demanda de infraestructura energética offshore. Su principal función será transportar la electricidad generada en alta mar hacia la tierra firme y facilitar la conexión entre redes eléctricas de diferentes países. Para ello, podrán operar tanto en aguas poco profundas como en zonas de hasta 4.000 metros de profundidad.

Uno de los puntos destacados es la capacidad de trasladar cables de mayor longitud en una sola pieza. Esto permite reducir el número de uniones intermedias, lo que disminuye los costos operativos y el impacto ambiental asociado al tendido. Además, la mayor capacidad de carga posibilita realizar operaciones más eficientes en proyectos de gran escala.

Innovación tecnológica y reducción del impacto ambiental

El William Thomson incorporará tecnología de bajas emisiones y un sistema híbrido eléctrico que optimiza el consumo energético. Este sistema incluye un conjunto de generadores y una batería de 2,5 megavatios hora, lo que permite gestionar mejor los picos de demanda y la carga, mejorando así la eficiencia general del buque.

El sistema de emisiones ultrabajas (ULEv) que se instalará en allí eliminará hasta el 99% de las nanopartículas. La embarcación también podrá operar con biocombustibles y metanol verde, logrando una reducción significativa de las emisiones de dióxido de carbono y cumpliendo con los estándares europeos más exigentes.

Respecto a la operatividad, el buque contará con tres carruseles para cables: dos sobre la cubierta y uno bajo cubierta, junto a una bodega dedicada a cables de fibra óptica. Esta configuración permite el tendido simultáneo de hasta cuatro cables, duplicando la capacidad total respecto de otros buques actualmente en servicio.

En la cubierta de popa, el William Thomson dispone de una rampa y una rueda de tendido. La rampa y los tensores —con capacidad de hasta 150 toneladas— permiten instalar cables en aguas poco profundas, mientras que la rueda facilita el trabajo en grandes profundidades.

Primer destino: la red eléctrica europea

Ambas embarcaciones participarán en el programa de 2 gigavatios impulsado por TenneT, operador de red en Países Bajos y Alemania. Este proyecto representa una nueva generación de conexiones para parques eólicos offshore, con enlaces que duplican la capacidad habitual de transmisión, que oscila entre 700 y 900 megavatios.

De esta manera, la energía eólica marina podrá ser más eficiente y accesible para los sistemas eléctricos del continente. Jan De Nul instalará más de 2.800 kilómetros de cables de corriente continua de 525 kilovoltios para este programa. Esta intervención contribuirá a reforzar la infraestructura energética europea y a avanzar hacia una red más sostenible.

“Energía confiable, accesible y renovable es uno de los mayores desafíos de nuestra época. Con esta inversión, buscamos contribuir a soluciones concretas”, expresó Wouter Vermeersch, director de Cables Submarinos Offshore Energy.

Por su parte, Jan De Nul es una empresa que desarrolla soluciones para el manejo del agua, la tierra y la energía en distintos países. Su actividad abarca la energía offshore, el dragado, la construcción y la recuperación ambiental. La firma destaca la importancia de preparar el mundo para los desafíos futuros y mejorar la calidad de vida global.

Infobae.com