La embarcación nuclear estadounidense arribó a aguas argentinas para realizar maniobras combinadas con las fuerzas armadas locales. “Es muy probable que vaya”, afirmaron en el entorno presidencial
El portaaviones USS Nimitz, una de las mayores naves a propulsión nuclear de los Estados Unidos, llegó al país esta semana y se prepara para realizar maniobras conjuntas con unidades de la Armada Argentina. El buque cruzó por el Estrecho de Magallanes y desde el domingo se encuentra en Mar Argentino con destino al sur de Mar del Plata, donde se desarrollará uno de los ejercicios navales del Southern Seas 2026.
En ese contexto, el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, invitó al presidente Javier Milei a que realice una visita a la nave, lo cual configura un nuevo gesto de alineamiento absoluto entre ambas administraciones.
Por lo que pudo averiguar Infobae, el Presidente les dijo a los suyos que “es muy probable” que vaya al portaaviones. Una fuente inobjetable de la Casa Rosada ratifica esta versión y marca que “hay altísimas chances” de que concurra a la nave. En paralelo, importantes funcionarios avisan en privado que no tienen intenciones de ir. “Aterrizar en un portaaviones es algo que me estresa de sólo pensarlo”, dijo en tono de broma uno de ellos.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, es uno de los integrantes del Poder Ejecutivo que confirmó que irá a la inauguración de estos ejercicios combinados. También están en esa lista el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe de la Armada, Juan Carlos Romay. A bordo del USS Nimitz se encuentran, como parte del Estado Mayor multinacional, los capitanes de corbeta Julio Escudero y Romina Banegas, junto al suboficial primero Jorge Ortiz; todos argentinos, quienes participan en la planificación de las tácticas y procedimientos comunes.
La ventana de posibilidad para ir es entre el miércoles y el jueves próximos. Un dato que refuerza la posibilidad de que asista el segundo día mencionado es que el Presidente estará mañana en uno de los palcos de la Cámara de Diputados para acompañar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en su primer informe de gestión. En principio, se prevé que Milei se quede para el discurso introductorio de 45 minutos que el ministro coordinador dará al comienzo de la sesión. Es poco probable que se quede las seis horas que se calcula que durará la jornada, si es que Adorni no se va antes de lo estimado.
Si esto se confirma, no será la primera vez que Milei realiza apariciones oficiales junto a integrantes de las fuerzas estadounidenses.
Hasta ahora, las más usuales han sido encuentros con los diferentes representantes del Comando Sur (SOUTHCOM). La primera de ellas tuvo un alto voltaje en términos simbólicos: viajó junto a la entonces generala Laura Richardson a Ushuaia, Tierra del Fuego, para marcar la intención de construir una Base Naval Integrada. En ese sentido, la administración libertaria tiene intenciones de que Estados Unidos financie parte de esa construcción para que ambos países puedan tener facilidades para la inserción en el continente antártico. Su presupuesto oscila entre los 400 y 500 millones de dólares.
El destructor ARA “La Argentina” y la corbeta ARA “Rosales” zarparon desde la Base Naval Puerto Belgrano para participar en el ejercicio Passex 2026 junto a la Armada de Estados Unidos. Ambas unidades de la Flota de Mar se dirigirán a la Zona Económica Exclusiva, donde operarán junto al portaaviones nuclear USS “Nimitz” y el destructor USS “Gridley”. El ejercicio, autorizado por el Gobierno Nacional, se desarrollará entre el 27 y el 30 de abril.
Durante la navegación, la formación irá incorporando progresivamente otros medios de la Armada Argentina, como el destructor ARA “Sarandí”, las corbetas ARA “Robinson” y ARA “Rosales” y los patrulleros oceánicos ARA “Piedrabuena” y ARA “Contraalmirante Cordero”. Las maniobras incluirán vuelos de exploración, ejercicios de defensa aérea con aviones F-18 y prácticas de Visita, Registro y Captura, además de navegaciones en columna frente a Mar del Plata.
El programa de actividades prevé maniobras de comunicaciones, evoluciones tácticas, operaciones aéreas conjuntas y el tradicional ejercicio fotográfico. Estas prácticas, conocidas históricamente como “Gringo-Gaucho”, buscan incrementar el nivel de adiestramiento de las dotaciones argentinas y afianzar la presencia en el Atlántico Sur. El comandante de la Flota de Mar, Pablo Germán Basso, destacó el valor de la cooperación para mejorar las capacidades operativas.
La participación argentina en este ejercicio internacional permite el intercambio de procedimientos con una de las flotas más avanzadas del mundo y contribuye a mantener altos estándares de capacitación. El despliegue de buques, submarinos y aeronaves modernas en el Mar Argentino responde a la necesidad de consolidar la soberanía, promover el desarrollo industrial y asegurar la preparación ante los desafíos estratégicos de la región. El Nimitz es uno de los portaaviones nucleares más grandes que tiene la flota estadounidense. Es el más antiguo: está en servicio desde 1975 y tiene previsto finalizar su despliegue en 2027.
El ejercicio PASSEX 2026 fue habilitado por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), acción que generó polémica porque este tipo de habilitaciones suelen tramitarse por vía del Congreso.
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