En La Rioja, la Justicia condenó a una mujer a pagarle una fuerte suma de dinero a su ex pareja, a quien insultó, discriminó y acusó falsamente de delitos con reiterados mensajes en redes sociales, desde varias cuentas.
Una prolongada disputa personal que escaló al terreno digital terminó con una condena millonaria. La Justicia civil riojana determinó que una mujer deberá indemnizar a su ex pareja por una campaña de hostigamiento sostenida durante años en redes sociales, que incluyó insultos, acusaciones falsas y publicaciones reiteradas destinadas a dañar su reputación.
El fallo fijó una compensación inicial cercana a los 4 millones de pesos, pero al actualizarse con intereses acumulados a lo largo del proceso judicial -que comenzó en 2020- el monto total se eleva a casi $30.000.000. La resolución marca además un antecedente relevante en materia de responsabilidad civil por daños al honor en entornos digitales.
El denunciante es un ex integrante de la Policía de La Rioja, quien aseguró haber sufrido un deterioro en su vida laboral y social producto de las publicaciones. Según consta en el expediente, la relación de pareja había finalizado en 2019 y, desde entonces, la mujer inició una serie de ataques a través de sus cuentas personales y perfiles falsos.
Durante seis años, el hombre fue blanco de mensajes ofensivos, agravios discriminatorios y una acusación falsa vinculada a una enfermedad de transmisión sexual. Entre los insultos que se acreditaron figuraban términos como “cornudo”, “chizito” y “coimero”, repetidos de manera sistemática.
Denuncia falsa y prueba clave
Otro de los puntos que analizó la Justicia fue una denuncia por violencia de género presentada por la mujer, que finalmente fue descartada. “Hay que ser muy criterioso al receptar estas denuncias porque a veces se activan mecanismos que atentan contra derechos de personas inocentes. Pudimos comprobar que se trataba de una falsa denuncia y por ende se archivaron las actuaciones”, explicó Arrieta.
En cuanto a la autoría de los mensajes, el tribunal logró vincular a la acusada con publicaciones realizadas desde cuentas anónimas. Si bien este tipo de maniobras suele requerir pericias técnicas complejas, en este caso se utilizó prueba indiciaria y testimonial. Los jueces observaron coincidencias en el lenguaje, las expresiones y los detalles íntimos mencionados, que solo podían ser conocidos por la mujer.
Un fallo con medidas inéditas
Además de la indemnización económica, la sentencia incluyó una disposición poco habitual: la mujer deberá difundir el fallo en las mismas redes sociales y espacios donde realizó los escraches. El objetivo es reparar, al menos parcialmente, el daño causado en la imagen pública del denunciante.
El fallo también establece que, si la condenada no cumple con el pago, se habilitará de manera automática un proceso ejecutivo para embargar sus bienes y activos.
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