“Me ensució una examiga que está mal psiquiátricamente”, aseguró, en lo que aparece ser el eje de su estrategia judicial para cuestionar la credibilidad del testimonio en su contra.
La médica residente Delfina “Fini” Lanusse se presentó a declaración indagatoria el martes pasado y optó por una estrategia clara: negó de manera categórica haber participado en el presunto robo de propofol del Hospital Italiano.
Como parte de la misma versión ante el juez Javier Sánchez Sarmiento, sostuvo: “Nunca robé nada, soy intachable”, y orientó su defensa a desacreditar la versión que la incrimina.
En ese sentido, la profesional afirmó que las acusaciones surgieron a partir de dichos de una examiga y colega, a quien describió como una persona con problemas psiquiátricos.
“Me ensució una examiga que está mal psiquiátricamente”, aseguró, en lo que aparece como el eje central de su estrategia judicial: cuestionar la credibilidad del testimonio que dio origen a las sospechas en su contra.
No obstante, la postura de Lanusse choca con declaraciones previas. Ante la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, había admitido que consumía propofol desde hacía dos años, aunque aseguró que lo hacía instigada por Hernán Boveri, también imputado.
El origen del escándalo: las “propofest”
El caso se desencadenó en febrero, cuando Alejandro Salazar, anestesiólogo de guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y exresidente del Hospital Rivadavia, fue encontrado muerto en su departamento.
La autopsia determinó que falleció por una sobredosis de propofol y fentanilo. Junto a su cuerpo hallaron medicamentos y una bomba de infusión. La investigación reveló que los fármacos provenían del Hospital Italiano, lo que llevó a identificar a Boveri y Lanusse como presuntos responsables del robo y distribución de las drogas.
El escándalo expuso la existencia de presuntas fiestas clandestinas conocidas como las “propofest”, donde se consumirían anestésicos de uso hospitalario. Ambos imputados ya no trabajan en el Hospital Italiano, que inició un sumario interno y radicó la denuncia judicial.
Desde la Asociación de Anestesia señalaron que la problemática del consumo de sustancias atraviesa a toda la sociedad y que trabajan en la prevención durante la formación profesional. Aclararon además que los hechos investigados habrían ocurrido en un ámbito privado.
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