La entidad chubutense justificó el accionar de la profesional y lanzó amenazas contra quienes difundieran el caso, pero el rechazo masivo la obligó a retroceder.
El Colegio Profesional de Psicólogos de Chubut quedó en el centro de una fuerte polémica luego de publicar un comunicado en defensa de la psicóloga feminista que entregó Ángel Lopez, el menor asesinado en Comodoro Rivadavía, a sus asesinos. Tras la reacción negativa de la opinión pública, la entidad decidió eliminar el texto y cerrar sus redes sociales.
El documento, difundido oficialmente, expresaba el “repudio a los discursos de odio” dirigidos contra la licenciada Jennifer Leiva y advertía sobre la difusión de información que, según sostenían, podría entorpecer el proceso judicial. Además, reclamaba respeto por el principio de inocencia y pedía prudencia a la comunidad y a los medios.

Sin embargo, lejos de calmar la situación, el comunicado generó un rechazo inmediato en redes sociales. Numerosos usuarios cuestionaron que el organismo priorizara la defensa corporativa en un caso de extrema sensibilidad, marcado por la muerte de un niño y fuertes denuncias sobre el accionar de la Justicia y de los profesionales intervinientes.
La presión social escaló rápidamente. En cuestión de horas, el Colegio eliminó la publicación y posteriormente desactivó sus cuentas oficiales, en lo que fue interpretado como un intento de bajar el perfil ante la magnitud del repudio y no como una retractación.
El trasfondo del caso expone una disputa judicial previa por la tenencia del menor. Según el entorno familiar, el niño había vivido durante años con su padre y su entorno cercano, hasta que una resolución judicial, fundada en las pericias psicológicas, ordenó un proceso de revinculación con su madre biológica y derivó en un cambio de custodia.
De acuerdo con los testimonios difundidos por la familia, el menor manifestó resistencia a ese traslado y habría atravesado situaciones de angustia desde entonces. También cuestionaron el accionar de los organismos de protección y señalaron que se habían advertido riesgos que no fueron atendidos.

Ángel manifestó en muchas ocasiones su sufrimiento; la psicóloga lo desestimo con argumentos feministas.
El padre del niño apuntó directamente contra el proceso judicial, asegurando que nunca se realizó una revinculación adecuada y que el menor no tenía vínculo previo con la madre. En ese marco, sostuvo que había alertado a las autoridades sobre posibles consecuencias graves.
Lejos de cerrar la polémica, la decisión del Colegio de Psicólogos de borrar su comunicado y desaparecer de redes dejó más interrogantes que respuestas. Para muchos, el intento de desactivar la crisis no hizo más que confirmar el nivel de desconexión entre la institución y el reclamo social de justicia que solicitan miles de padres.
Derechadiario.com





















