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Leernos tiene sus privilegios

La diputada ultra-K que lideraba el movimiento anti-hipotecarios se sacó un credito de 200 mil dólares

La diputada de Unión por la Patria, que durante años cuestionó los créditos hipotecarios UVA por su indexación inflacionaria, terminó recurriendo a esa misma herramienta en 2026, bajo el gobierno de Javier Milei.

Julia Strada quedó en el centro de la polémica tras salir a la luz que tomó un crédito hipotecario UVA en 2026, pese a haber sido una de las voces que más cuestionó este sistema en el pasado.

En 2018, desde el espacio CEPA, Strada difundía informes que advertían sobre los riesgos de estos préstamos. En ese momento, se señalaba que quienes habían tomado créditos UVA en 2016 ya debían más de un 50% adicional por efecto de la inflación.

Ese discurso fue parte de una narrativa más amplia del kirchnerismo, que presentó a los UVA como una herramienta perjudicial para la clase media.

Qué decían los informes que ella misma impulsaba

Los informes del CEPA durante el gobierno de Mauricio Macri advertían que los créditos UVA implicaban un riesgo creciente en contextos inflacionarios.

Se sostenía que, incluso pagando en término, el capital adeudado aumentaba de manera significativa debido al ajuste por inflación. En algunos casos, se señalaban incrementos cercanos al 70% en la deuda acumulada en pocos años.

Es decir, el argumento central era claro: en una economía inestable, los UVA podían transformarse en una carga difícil de sostener.

El giro: ahora sí sirven con Milei

Lo que cambia en 2026 es el contexto macroeconómico. Con una inflación en descenso y señales de estabilización, los créditos UVA vuelven a aparecer como una herramienta viable para el acceso a la vivienda.

Distintos medios económicos reportaron una baja en las tasas, mejores condiciones de financiamiento y una reactivación del crédito hipotecario.

En ese escenario, Strada decidió avanzar con un préstamo UVA en el Banco Nación, lo que marca un giro evidente respecto de su posicionamiento histórico.

Sin irregularidades, pero con costo político

Hasta el momento no hay pruebas concluyentes de que haya existido un trato preferencial en el otorgamiento del crédito. Desde el Banco Nación sostienen que los procesos son homogéneos.

Sin embargo, el eje del debate no pasa por la legalidad sino por la coherencia.

Strada no era una crítica ocasional del sistema UVA: construyó parte de su perfil público advirtiendo sobre sus supuestos peligros. Haber recurrido a ese mismo instrumento deja en evidencia una contradicción difícil de explicar.

La doble vara del kirchnerismo en economía

El caso expone un patrón más amplio dentro del kirchnerismo: rechazar herramientas económicas en determinados contextos políticos y luego validarlas en la práctica cuando cambian las condiciones.

Durante años, los UVA fueron presentados como una “trampa”. Hoy, con inflación a la baja bajo el gobierno de Javier Milei, esa misma herramienta es utilizada incluso por quienes la cuestionaban.

La contradicción es evidente: lo que antes era inviable, ahora resulta conveniente.

Una señal del cambio de época

Más allá del caso puntual, el episodio también refleja un cambio estructural en la economía argentina.

La baja de la inflación no solo modifica variables macroeconómicas, sino que también redefine qué instrumentos financieros vuelven a ser útiles.

En ese sentido, la decisión de Strada funciona como una admisión implícita: el problema nunca fue el UVA en sí, sino el contexto inflacionario que hoy comienza a revertirse.

Derechadiario.com