Militantes de izquierda pidieron por la muerte del presidente y atacaron a un docente al que le negaron el ingreso.
Un fuerte episodio de tensión se vivió en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde un grupo de estudiantes de izquierda realizó una intervención en la que se incitaba a atacar al presidente Javier Milei, utilizando su imagen como blanco en una diana. Además, el hecho derivó en un clima de hostilidad hacia quienes pensaban distinto, con agresiones e increpaciones a docentes y estudiantes.
La acción fue organizada por la agrupación estudiantil La Marea, vinculada al Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y al Frente de Izquierda. En las escalinatas de la facultad instalaron una diana bajo el título “Tiro al facho”, en cuyo centro colocaron una imagen del jefe de Estado como blanco principal.
Alrededor de la figura de Milei también aparecían imágenes de Jorge Rafael Videla, José Alfredo Martínez de Hoz, Donald Trump y Benjamín Netanyahu. La escena fue registrada por un docente libertario que denunció públicamente el hecho. Se trata de Juan Martín Agosti, médico de la UBA, docente de Histología e Inmunología y dirigente del espacio Somos Libres, quien cuestionó la intervención y advirtió sobre el carácter violento de la actividad.
Durante la filmación se produjo un tenso cruce verbal entre Agosti y los integrantes del grupo, donde terminó agredido fisicamente por las militantes que buscaron evitar su ingreso. Mientras el docente señalaba que se trataba de una incitación a la violencia, desde la agrupación respondían que estaban defendiendo los derechos humanos y reivindicando la memoria histórica.
La situación no tardó en escalar a nivel nacional luego de que el propio Javier Milei compartiera el video en sus redes sociales con un mensaje breve pero contundente: “Civilización o barbarie. Fin”.

Desde la agrupación La Marea, en tanto, intentaron justificar la intervención como parte de una actividad vinculada a la conmemoración del 24 de marzo. En ese marco, sostuvieron que su accionar se inscribe en una reivindicación de la memoria, la verdad y la justicia, e incluso convocaron a movilizarse y participar de actividades en la ex ESMA.
El episodio generó un fuerte repudio y volvió a exponer el nivel de radicalización política que persiste en sectores de izquierda que se apropian de espacios públicos. Lejos de promover el debate, este tipo de intervenciones cruzan un límite al utilizar figuras institucionales para llamar a la violencia.
Derechadiario.com























