Ignoró el prontuario de maltrato de Mariela Altamirano y ordenó una revinculación forzada. Comodoro Rivadavia pide justicia.
La tragedia de Ángel Nicolás López no fue un accidente, fue un final anunciado. Mientras el pequeño de 4 años agonizaba en la terapia intensiva del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia el domingo de Pascuas, salía a la luz un dato escalofriante que hoy pone al juez de familia Juan Pablo Pérez en el ojo de la tormenta: la madre biológica del nene ya había perdido la custodia de otro hijo por maltrato.
A pesar de que el Estado ya había intervenido previamente para proteger a un hermano de Ángel de las manos de Mariela Altamirano (28), la Justicia de Familia de Comodoro decidió ignorar el precedente. El 4 de noviembre pasado, se inició un proceso de “revinculación” que arrancó al nene de la casa donde vivía feliz con su padre y su madre de crianza para entregárselo a una mujer que casi no conocía y que ya tenía un legajo de violencia en Misiones, Corrientes y Córdoba.
El entorno del padre biológico, Luis López, intentó todo para frenar la entrega. Existen videos desgarradores que hoy son prueba del calvario. En uno de ellos, grabado el 9 de marzo -pocos días antes de la muerte-, se ve a Ángel suplicando: “Me quedo acá”, mientras se aferraba a su familia de crianza.
Ese mismo día, en lugar de proteger al menor, se le impuso una restricción perimetral al padre, dejando a Ángel totalmente desamparado y a merced de Altamirano y su pareja, Maicol González.
Si bien inicialmente se intentó instalar la versión de una muerte natural por paro cardiorrespiratorio, la autopsia reveló la “oscuridad” del caso: el nene presentaba lesiones internas en la cabeza. > “Yo les advertí a todos. A la Defensoría, a Protección de Menores, a mi abogado. Les dije que algo malo iba a pasar y me lo entregaron muerto”, lamentó el padre tras el entierro.
Los testimonios de los vecinos y del jardín de infantes completan el cuadro de maltrato:
- Aseguran que al niño lo dejaban afuera de la casa.
- Iba al jardín con marcas visibles de golpes.
- El nene llegó a mostrarles a sus compañeritos cómo su mamá le pegaba.
Este viernes, a las 11 de la mañana, Comodoro Rivadavia se moviliza frente a la Ciudad Judicial. El reclamo es uno solo: Justicia por Ángel y castigo a los responsables institucionales. La madre y el padrastro están imputados, pero permanecen en libertad bajo “vigilancia estatal”. El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, ya adelantó que se investigarán las falencias del sistema. Sin embargo, para la familia de Ángel, la respuesta llega tarde: el nene pedía auxilio a gritos y el juez decidió mirar para otro lado.
Cronica.com

























