El gobierno de Italia manifestó este domingo un fuerte malestar ante la decisión de las autoridades de Israel de impedir la celebración de la tradicional misa de Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén.
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, calificó la medida como “inaceptable” y anunció que convocará este lunes al embajador israelí en Roma para exigir explicaciones formales.
Un hecho sin precedentes en siglos
La tensión escaló luego de que la policía israelí impidiera el ingreso al templo al cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca de la Iglesia Católica en Jerusalén, y al padre Francesco Ielpo, custodio de Tierra Santa. Los líderes religiosos pretendían realizar una celebración sin la presencia de fieles, pero se les denegó el acceso por primera vez en siglos.Israel bloqueó el acceso al Santo Sepulcro e impidió la tradicional misa de Domingo de RamosPorRedacción La Voz
Desde el Patriarcado Latino de Jerusalén denunciaron el incidente como un “grave precedente” que supone un desprecio a la sensibilidad de miles de millones de creyentes en todo el mundo.
El reclamo del gobierno de Meloni
El ejecutivo liderado por Giorgia Meloni emitió un comunicado oficial considerando el hecho como una “ofensa” no sólo para los creyentes, sino para cualquier comunidad que reconozca la libertad religiosa.
Tajani, a través de la red social X (anteriormente Twitter), reforzó esta postura afirmando que es la primera vez que se niega a los líderes de la Iglesia la posibilidad de celebrar este rito en uno de los lugares más sagrados de la cristiandad.León XIV en su primer Domingo de Ramos: “¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”PorRedacción La Voz
Asimismo, el jefe de la diplomacia italiana instruyó al embajador en Tel Aviv para que exprese la protesta del Gobierno y reafirme la posición de Italia sobre la protección de la libertad de culto en cualquier circunstancia.
El contexto de la guerra con Irán
Por su parte, el gobierno de Israel vinculó estas restricciones a las medidas de seguridad extremas tomadas en Jerusalén debido a la guerra con Irán. Las autoridades mantienen clausurados los lugares santos de la Ciudad Vieja, incluyendo el complejo de la Mezquita de Al Aqsa y el Muro de los Lamentos, además del Santo Sepulcro.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, intentó bajar el tono a la polémica afirmando que “no hubo mala intención alguna” en la medida. Sin embargo, las restricciones también obligaron a suspender la tradicional procesión desde el Monte de los Olivos, debido a la prohibición de realizar reuniones de más de 50 personas en el país.
La voz.com.ar
























