La mamá, la tía y una vecina de la menor de edad que es intensamente buscada en Cosquín aputaron contra un espectáculo itinerante que se instaló a metros de la casa de la familia de la criatura.
La búsqueda de Esmeralda Pereyra López, la nena de 2 años que desapareció el miércoles en la ciudad cordobesa de Cosquín, sumó una nueva línea de sospecha que inquieta a su familia: un circo que se encontraba instalado cerca de su casa y que abandonó el lugar poco tiempo después de conocido el hecho.
La pequeña fue vista por última vez cerca de las 14:30 en la puerta de su vivienda, ubicada en el barrio San José Obrero, mientras su madre preparaba la comida dentro de la casa. Desde ese momento no se volvió a saber nada de ella y comenzó un intenso operativo de búsqueda.
Con el correr de las horas, la preocupación de los familiares creció al advertir que un circo que se había montado en las inmediaciones del barrio levantó sus carpas y dejó la ciudad aproximadamente dos horas después de que la nena fuera reportada como desaparecida.
Tania, la madre de la menor, contó que el espectáculo itinerante ni siquiera llegó a realizar funciones durante el tiempo que permaneció en el lugar. En la misma línea, Florencia, tía de la nena, deslizó fuertes sospechas sobre la presencia del circo: aseguró que su instalación “era una excusa para hacer daño”.
Una vecina que participó de los primeros momentos de la búsqueda también relató una situación que llamó la atención del barrio. Según explicó, cuando comenzaron a recorrer la zona desesperadamente para encontrar a la nena, intentaron ingresar al predio del circo, pero quienes estaban allí se lo impidieron: “Nos contestaron mal. Nos dijeron que sin orden policial no podíamos entrar”.
La madre de Esmeralda indicó que esta hipótesis fue comunicada a la policía. Sin embargo, según le informaron, durante los primeros rastrillajes realizados en el lugar “no vieron nada sospechoso”.
La búsqueda de Esmeralda Pereyra López
De acuerdo con lo informado por el Ministerio Público Fiscal de Córdoba, la investigación quedó en manos de la Fiscalía de Cosquín, dirigida por Silvana Pen. El organismo dispuso un amplio operativo que comenzó la tarde del miércoles en la zona donde vive la nena.
El despliegue incluye a más de 90 efectivos de distintas dependencias de la policía provincial. Además, se utilizan drones equipados con sensores térmicos y equipos de la división de canes para rastrear el área.
En paralelo, los investigadores trabajan en el análisis de las celdas telefónicas cercanas y revisan imágenes de cámaras del sistema público de seguridad y de viviendas particulares. La fiscalía mantiene presencia en el lugar y la causa se encuentra bajo secreto de sumario.
Cronica.com

























