Eugenio Muerda, director comercial, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el uso de cuatriciclos y vehículos UTV en las playas argentinas, en el marco de los accidentes ocurridos durante el último verano en distintos puntos de la costa.
En primer lugar, explicó de qué se trata este tipo de vehículos: “UTV, si no estoy mal informado, responde a la a una sigla inglesa que implicaría un vehículo ultra todoterreno. Los vehículos ATV serían los equivalentes a un cuatriciclo y los UTV serían los cuatriciclos con esteroides, esos que se utilizan para subir montañas a 45 grados. No importa cuál sea el obstáculo, lo atraviesan todo”.
En ese sentido, aclaró que no se trata de automotores tradicionales y que su clasificación es diferente: “No son vehículos, no son automotores, no entran en la categoría de automotores. Los automotores tienen otras características de descripción técnica. Es lo mismo. Es otra categoría de vehículos como lo es un camión. No es un auto, es una unidad, pero no entra en la categoría de auto”.
Consultado sobre los requisitos para conducirlos, Muerda fue contundente al señalar que se necesita una licencia específica. “Por lo pronto, para poder conducir cualquier vehículo hace falta tener un carnet habilitante”, explicó, y agregó: “Hay mucha gente que confunde la idea de que tiene carnet de conducir para automóvil y cree que de esa manera está habilitado para conducir un cuatriciclo o una moto y no es así. Se requiere un carnet de conducir específico y rendir el examen correspondiente para poder conducir un cuatriciclo y para poder conducir una moto. Son todas categorías diferentes”.
En relación a los accidentes que suelen registrarse en la costa argentina, remarcó el rol que tienen los adultos en la prevención. “Menores conduciendo es una imprudencia de los mayores que son los que deben estar a cargo de esos menores”, afirmó.
Y profundizó: “Por eso ocurren los inconvenientes que ocurren, porque los adultos no están a la altura de las circunstancias, los que están afuera del vehículo y los que están adentro del vehículo, manejándolos tampoco”.
Según el especialista, las tragedias en playas y médanos se repiten año tras año. “Todos los años ocurre una desgracia. Así que también hay responsabilidad, en mi opinión, no solamente de los adultos que conducen y que se tienen que hacer cargo de los menores, sino de los adultos que le entregan estos unidades a los menores”, señaló.
Además, apuntó a la falta de controles en algunos sectores turísticos. “Este verano se veía en la olla de Pinamar cómo se corrían carreras de de cuatriciclos, se ponían uno al lado del otro, cuatro cuatriciclos, cinco, seis, cuatricos y todos a correr una picada”, relató.
Respecto a la responsabilidad legal en caso de un siniestro protagonizado por menores, fue claro: “El adulto que le dio a un menor un vehículo para conducir sin tener el carnet habilitante es el responsable. Los padres o adultos, tutores encargados son los responsables por lo que hacen los menores de edad”.
Por otra parte, explicó cómo funciona la cobertura de los seguros en este tipo de situaciones. “Las pólizas de seguros están diseñadas para cubrir vehículos homologados”, indicó. En ese marco, detalló que “el seguro automotor cubre a las unidades que están homologadas y patentadas, habilitadas para circular por la vida pública en las condiciones normales”.
Sin embargo, advirtió que en determinadas circunstancias las aseguradoras pueden rechazar la cobertura. “Cuando el accidente ocurre en el medio de la playa, en los médanos o chocan dos unidades una contra la otra y están circulando por circuitos que no son los habilitados, la compañía de seguros le puede decir al dueño del vehículo y al conductor: ‘Señores, yo no les doy seguro porque yo no emití una póliza de seguro para que ustedes se pongan a jugar y a chocar en la punta de un médano'”, sostuvo.
Sobre el final de la entrevista, Muerda insistió en la necesidad de promover conductas responsables. “Ser responsables. Creo que el gran el gran factor que distingue a los adultos de los puberes es la capacidad intelectual para razonar y ser conscientes de cuáles son las decisiones que tomamos”, reflexionó.
Finalmente, dejó un mensaje dirigido a quienes utilizan estos vehículos en zonas turísticas: “Yo insisto en la importancia de que la gente tome conciencia del peligro que representan estas cosas. No estoy diciendo que no haya que hacerlo. Soy motociclista, me gusta andar en moto, asumo los riesgos, pero los asumo dentro de un marco responsable que yo entiendo aceptable”.
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